22 December 2009

Epifanía machista

Conversación el 4 de enero del año 0 antes o después de Cristo, como más coraje os de...


- Mari, mira, que resulta que hay una estrella en el cielo que pa mí que si la sigo voy a conocer al salvador del mundo.

- Anda, Gaspar, déjate de pamplinas. Guarda el Astrono-Cefa, apaga ya Cuarto Milenio, y ayúdame a poner la mesa.

- Que no, Mari, de verdad, que hemos quedao el Balti, el Melchor y yo pa ir siguiendo a la estrella.

- Pero shikillo, si tú te pierdes en el Carrefour cuando cambian las cosas de sitio, ¿cómo vas a irte por ahí a seguir a una estrella? Además, se están enfriando las croquetas, y ayer estuve dos horas liándolas y empanándolas.

- Joé, Mari, nunca te tomas en serio mis cosas... Cualquier día cojo el camello y me voy.

Y la Mari se quedó pensando: "Bueno, por lo menos no me ha dicho que va a por tabaco". Y en esas estaba, cuando siguió su marido con los planes para año nuevo con sus amigotes.

- Pues sí, y dice Balti que aparte de los camellos, necesitaremos pajes... y un par de tapers con comida pa cada uno.



- Eso, muy bonito... Vosotros os montáis la fiesta, y aquí está la esclava, trabajando como un mulo.

- Mira, pues al mulo también nos lo llevamos, que alguien tiene que cargar con todos los tiestos.

- Míralo, qué machitos... todo son machitos... Ellos tres... los camellos... el mulo... los pajes... ¿Qué pasa? ¿Que sois unos misóginos? ¿Por qué no os lleváis camellas? ¿Eh? ¡Dime!

- Pues mira, Mari, no había caído en eso, la verdad...

- Claro, ¿qué vas a decir ahora? ¡Y un mulo! ¿Por qué no una mula? ¿Creéis que no pueden cargar tanto?

- Mari, perdona... No recordaba que eras sobrina de María Teresa...

- ¡¡Y a mucha honra!! Fer-nán-dez-de-la-Ve-ga, ¡pa que te enteres! Si mi tía se entera de esto, ¡se le salta la vena del cuello!

- Que sí, que sí... anda, déjate de sermones ahora... si yo sólo...

- ¡Pues te fastidias! Ya estás cogiendo alguna camella... ¡y a la mula! Y en vez de pajes te llevas.... No, mejor llévate pajes...

- Vale, Mari... me llevo lo que quieras, mujer... Seguro que a Nico no le pone tantas pegas su mujer... Él coge su trineo, y santas pascuas.

- Claro, porque ella se queda con los enanos.

- Por favor, Mari, no entremos en el tema de los enanos, que ya se dónde vamos a terminar... y, diga lo que diga tu madre, yo soy muy joven para tener hijos.


Y así fue que al final, Melchor Gaspar y Baltasar salieron el 5 de Enero del cero mil cerocientos cero cero, antes o después de Cristo, para seguir una estrella.

Tardaron 3 días en volver. Nadie sabe lo que hicieron en su viaje, aunque se sospecha que se fueron de... fiesta. Los tres llegaron con la lengua estropajosa, los ojos vidriosos, y muchísima hambre. Síntomas inequívocos de la consumición de sustancias extrañas. Su excusa fue que cruzaron dos veces el desierto en sólo 3 días, aunque obviamente eso no lo creyó nadie. Luego también se supo que Melchor perdió una cartera llena de monedas de oro, Gaspar venía oliendo a incienso (su mujer lo detectó al instante, puesto que ella sólo usaba lavanda para perfumarse), y Baltasar perdió una cajita misteriosa que, según él, contenía mirra.



Ante todo esto, las tres esposas pidieron el divorcio, apoyadas por María Teresa. Gracias a la intercesión de ésta, en el juicio se quedaron con los tres palacios, los tres camellos... y tres pajes para cada una. Con lo que a nuestros 3 desahuciados amigos sólo les quedó a cada uno una paj... no, mejor una mula.




Saludos.

18 December 2009

Sobre sitios fashions

Suelo desayunar a diario en la cafetería sita en mi lugar de trabajo. No es el lugar más elegante del mundo. No sirven el mejor café de los alrededores. Y mucho menos tienen las mejores tostadas. Es un bar normal y corriente, con su barra metálica, su mostrador con bollería, su cafetera ruidosa, sus tiradores de cerveza... Y sobre todo, con dos camareros de los de siempre. De esos que te dan los buenos días, te sirven, y te hablan del tiempo, del partido del Betis, o de los cortes de tráfico por culpa del tranvía. Esos que, cuando eres habitual, te llaman por tu nombre y te preguntan qué tal el día, y nada más asomar por la puerta del bar ya te están preparando "lo de siempre" para tu desayuno. E incluso esos que acaban contándote chistes malos y de muy mal gusto, pero te tienes que reír aunque no quieras.

¿Y a qué viene esto? Pues lo primero es que quería escribir alguna vez sobre Fali y Luis. Y segundo, que el fin de semana pasado estuve en la chocolatería más fashion que he pisado en mi vida, y fue una experiencia.

Al llegar a sitios de esta índole, siempre me sorprendo de los muebles y la decoración. Hay una regla que no suele fallar: cuanto más extrañas sean las luces del sitio en cuestión, más caro es. En este caso, la iluminación consistía en curiosas bombillitas colgadas de largos cables del techo, de tal forma que quedaban justo a la altura de la jeta de los clientes. Así, para hablar con quien tienes al frente, debes hacerlo sorteando tan artístico artilugio.

La segunda clave está en las mesas. En un bar de los de siempre, suelen tener platos de un tamaño normal, colmados de comida, sobre una mesa de un tamaño razonable. Los locales más fashion suelen tener mesas minúsculas en las que albergar unos platos inmensos, en los que se colocan las insignificantes delicatessen con que nos deleitan, allí en el centro, solas y desvalidas, con formas extravagantes y chorreoncillos de líquidos varios dibujando garabatos. Es como si te sirvieran las sobras de la comida del perro, en la única fuente limpia que les quedaba.

Pues bien, en la chocolatería las mesas eran pequeñas, las luces estaban a la altura de los ojos, y el dueño era un cruce entre Victorio, Lucchino y Nacho Duato.

Tras acomodarnos con mucho ademán y mucha pseudo-sonrisilla, procedimos a leer la carta. El día era frío, así que lo que más se nos apetecía era una taza de chocolate calentito, y una conversación agradable. Bien. La conversación estuvo bien. Pero la cara que puso Nacho Lucchino cuando le pedimos chocolate caliente fue de foto, o de cuadro de Picasso, más bien. Manos a la cabeza, y sonrisa sabionda: "¡¡El chocolate nunca se sirve caliente!! ¡¡Pierde el sabor!! Lo suyo es servirlo y que al beberlo se derrita en tu boca, provocando la liberación de los sabores..." En este punto desconecté. Mientras Victorio Duato se lanzaba a una disertación interminable sobre las maravillosas ventajas del chocolate frío, yo sólo podía pensar en una humeante y deliciosa taza de chocolate caliente, alejándose en el horizonte.

Cuando volví al mundo real, el susodicho modisto-chocolatero seguía a lo suyo con no se qué del cacao venezolano. Entonces me asaltó un inquietante pensamiento: "Si forma esto al pedirle una taza de chocolate caliente... ¿qué no habría dicho si le llego a pedir media ración de churros?".

Seguidamente nos ofreció una botella de agua para que no se mezclaran en nuestro paladar los sabores de los distintos chocolates. Según él, nos ofrecía "la mejor agua de España, con la que él elabora los chocolates, por ser de una mineralización especialmente baja... un agua excelente por sus propiedades especiales..." Y justo cuando esperaba que me dijera que era agua del manantial secreto de las montañas nevadas de una sierra perdida de los Apeninos... Justo entonces, es cuando te suelta a bocajarro: "Es agua Bezoya". Y ya ahí por poco no me da un chungo. Perdona, yo pensando en manantiales secretos, ¿y tú has traído ese agua maravillosa del Mercadona de la esquina? ¿Y me la vendes como si fuera el Santo Grial? ¿Agua Bezoya? ¿Que rima con... carpeta? ¿Que es muy buena para... la espalda? ¿Esa agua Bezoya?

Y entonces me dio por mirar a mi alrededor. Los muebles incómodos. La iluminación incómoda. El chocolate frío... Todo parecía hecho para la satisfacción personal de mi amigo Nacho Lucchino. Para el disfrute de su ego. No te sentías a gusto, en un lugar acogedor, sino en una especie de museo en el que el camarero se las daba de artista. Y no me gustó.

Es decir, el chocolate estaba exquisito. Todos los que probamos. Merece la pena ir. Es más, diría que es casi imprescindible ir si se está en Sevilla. Pero no invita a volver. Al menos no a mi. Te vas sintiendo que has probado sabores espectaculares, que has disfrutado de todos y cada uno de los tipos de cacao. Piensas en la experiencia: en lo peculiar del dueño, en la decoración, el ambiente tan chic. Pero no te vas pensando en volver.

Al menos yo no voy a volver por voluntad propia a un sitio en el que siento que lo más importante no es el cliente, sino el producto en sí, y su genial creador. Un lugar diseñado para alabar las excelencias del chef, para engrose de su ya abultado ego, y no para el disfrute y bienestar de los clientes.

Y en mitad de la chocolatería más elegante y exclusiva de Sevilla, me sorprendí pensando en Fali y Luis. En su café chungo, sus tostadas chiclosas y su aceite del Supersol.

Un saludo.

14 December 2009

Sobre soledades

Hundías la cabeza entre tus hombros desnudos, y tus ojos naufragaban entre el alcohol y los hielos del vaso que mecías entre tus manos. Mis ojos iban de la sucia barra de madera a mi vaso medio vacío, paseándose en el camino por los escotes que iban y venían frenéticamente sirviendo bebidas.

Te miré un par de veces. Incluso a los ojos. Y una de esas veces tropecé con tu rimel corrido y el carmín carcomido por el borde de tu copa. Tus caderas preguntaron si iría y mis manos respondieron por qué no. Horas después ese rimel manchaba tu almohada, y lo que quedaba de carmín se evaporaba en el aire cargado de esa habitación de hotel.

La soledad es menos sola si comparte sábanas con otra soledad. Mejor ser nosotros una sóla noche, que ser sólo yo otra noche más. Aunque el amanecer nos alcance en calles separadas. A pesar de que el sol guíe nuestras malas sombras a distintas alcobas, de paredes grises y ventanas con vistas al océano desierto de la atestada ciudad. Seamos esta noche lo que no seremos nunca, que un día vendrá la noche eterna con su eterna soledad.



Un saludo.

04 December 2009

Historia de amor

A veces no hacen falta dos horas y media de metraje para narrar la historia de amor más hermosa posible...




Hace tiempo escribí este texto:


"Fue ayer. Y parece que ha pasado toda una vida.

Fue ayer y siento que te conozco como si me hubiera dormido en tu pecho los últimos 40 años. Como si hubiese compartido contigo cientos de sonrisas, de enfados, de desayunos precipitados, cenas plácidas, carreras, paseos, peleas, reconciliaciones...

Y sin embargo fue ayer cuando reuní todo el valor que me quedaba, y un poco más que no sé de dónde salió. Fue ayer cuando ese valor se esfumó de golpe, como si nunca hubiera existido, cuando me miraste. Y por fin, fue ayer cuando tomé tu mano entre las mías y me prometí dejar mi vida antes que ese tesoro.

Y ahora te observo embobado, como ayer. Tu sonrisa sigue intacta, si acaso más cálida aún. Tus ojos mantienen esa chispa de pasión e inteligencia que ayer me desarmaron. Tus hombros desnudos son el sostén de mis esperanzas. Tus manos finas, delicadas, pequeñas, tus brazos delgados, son mi coraza. Tu cintura es mi asidero cuando en alta mar azota la tormenta. Y tu cabello despeinado sigue siendo, como anoche, la red donde quiero dejarme atrapar mil y una noches más.

Fue ayer. Y parece que ha pasado toda una vida.
Fue ayer aunque me repitas que ya no somos unos niños. Aunque tengamos ya algunas canas. Aunque mientras nos cogemos de la mano, en la otra sostengamos un bastón por culpa de estas malditas piernas, que se empeñan cada mañana en no querer caminar más. Fue ayer, por más que lo contradigan las fotos en blanco y negro de la cómoda, tu lumbago y mi reúma juntos.

Fue ayer, aunque el mundo haya girado ya tantas veces alrededor del sol. Fue ayer porque mi mundo apenas ha comenzado a dar vueltas como loco a tu alrededor."



Un saludo!

30 November 2009

Qué y cómo

Se buscan ojos que no ven para corazón que no siente.

O quizá un corazón que vea lo que sienten tus ojos.

A veces tienes el conejo blanco, y te falta la chistera de donde sacarlo.

Escondes el as, pero vas en mangas cortas.

Tienes el qué, pero no tienes el cómo... ni el cuándo.

Muchas veces lo importante no es poder, sino saber.

Y ya es tarde para repetir curso.

11 November 2009

La gota de rocío




Letra:

La gota de rocío
del cielo se cayó
y en ella el amor mío
la carita se lavó.

Pero era tan temprano
que no salía el sol
y se helaron las manos
y mejillas de mi amor.

Creí que las estrellas
la iban a buscar,
y que en su cara bella
se ponían a jugar.

Me dijo: "Tengo frío,
acércame calor",
y fui con tanto brío
que encendí su corazón.

Y mientras la besaba
me dijo en un temblor:
"Esto es lo que faltaba
para que saliera el sol."

!Oh, gota de rocío
no dejes de caer
para que el amor mío
siempre me quiera tener!


Silvio Rodríguez



Una vez le preguntaron a Joaquín Sabina si persigue escribir la canción más hermosa del mundo. Él respondió que no, que ya se le había adelantado Bob Dylan.

A mi con esta canción me pasa eso. No se puede escribir nada más bonito... Salvo si te llamas Silvio Rodríguez.

03 November 2009

Contra el poder




Letra:

contra el poder que nos enseña sólo aquella mitad
contra el poder de las verdades dobladas
contra el poder de quien conoce pero sangra de más
contra el poder de las canciones guardadas

contra el poder que nunca abraza a los que pueden pensar
contra el poder que nos vigila los pasos
contra el poder que siempre miente en nombre de la verdad
contra el poder que nos convierte en extraños

contra el poder
que debilita y nada da que sólo quita
y deshace lo que está
contra el poder...
contra el poder
en cualquier forma que sé de
contra la fuerza y mal uso de la fe
desde el poder...

contra el poder que abre una zanja entre el amor y el placer
emparentando el bienestar y la herida
contra el poder que no distingue entre morir y crecer
contra el poder que compra y vende la vida

contra el poder que hace del padre ostentador del poder
contra el poder que nos obliga a engañarnos
contra el poder que hace a los hijos reinventar el poder
contra el poder de los que piensan ganando

contra el poder que no descansa y se detiene a beber
junto a las fuentes del sabor y el deseo
contra el poder que nos bendice en el hogar del poder
contra el poder del la ignorancia y los juegos.






Lo peor del poder es no tener poder contra el poder. Es esa sensación de impotencia, esa rabia en el estómago. Es la presión en el pecho, las ganas apretadas en un puño cerrado.

01 November 2009

Calle Pilar Bardem

Ya era hora, sí señor. Por fin un reconocimiento digno a esta mujer.

El ayuntamiento de Sevilla ha decidido cambiar el nombre de la calle General Merry, por el de Pilar Bardem.

Y es que no se me ocurre nadie mejor para ponerle el nombre a una calle. Y tenía que ser en Sevilla, la ciudad donde nació y donde.... bueno, donde nació. El caso es que me parece genial que se le dedique una calle a una mujer que ha luchado tanto por... bueno, que ha hecho tanto por aquellos que... una mujer que ha supuesto tanto en la historia de... Vamos, que sí, que está muy bien que le pongan una calle a la madre de Javier Bardem.

Porque supongo que es por eso por lo que le ponen la calle... Aunque también pueden habérselo concedido por ser la creadora de ese grito triunfal, inspirado en la poesía del siglo de oro, que dedicó al presidente Zapatero... eso de: "Ista, ista, ista... Zapatero feminista!". O por su exitosísima carrera de actriz, carrera plagada de premios... ummm... de premios.... ¿un Goya dado por sus amigos? O quizá sea por sus grandes decisiones estando a la cabeza de la AISGE...

Lo que no creo que reconozcan con una calle sea el activismo político de la susodicha. Eso sería absurdo, ¿no? Porque lo siguiente es que en las ciudades del PP se dediquen calles a Jiménez Losantos, o a César Vidal. O que cuando el PSOE salga del ayuntamiento de Sevilla, se vuelva a cambiar el nombre de la calle, y se llame "Calle Sarita Montiel".

Pero lo que más me jode es pensar: ¿para cuándo una calle "Don Pimpón"? ¿O calle "Mercedes Milá"? ¿Y la calle "Anita Obregón"?

18 October 2009

¡Viva Jalogüin!

Por primera vez en mi vida, defiendo a capa y espada la tradicional y señera fiesta de Jalogüin.

Sí, señora. Porque no hay una fiesta más típica, más arraigada en las costumbres españolas, que la popular fiesta de Jalowin. Porque todos conocemos de sobras en qué consiste dicha fiesta. También nos sabemos de memoria sus orígenes, su historia, el sentido y significado de su celebración.

O por lo menos, algo hemos visto en cienes y cienes de películas jolivudienses (o jolivudieñas). En ellas se nos mostraban a alegres querubines disfrazados de momias, fantasmas, frankensteins, y bichitos similares, yendo de puerta en puerta a las tantas de la noche, repitiendo eso de "Truco o trato", y recibiendo por todo ello una bolsa de chucherías (en lugar del más lógico "vete a tomar por culo, niñato").



También hemos estudiado detenidamente esas teleseries en las que la fiesta es organizada por adolescentes pasados de hormonas, con señoritas disfrazadas de prosti-diablesas, y caballeros ataviados con trajes alquilados (cual smokins) de elegantes dráculas, o de hombre-lobo el típico feo-simpático de la serie en cuestión. Acabando todo en una especie de Sodomation & Gomorration, versión Familia Adams.

Vamos, más español que eso, imposible. Que se quiten de encima de la tele las flamencas y los toros, que lo más típico de esta tierra de siempre han sido las calabazas y los monstruos. Ni Fallas, ni Semana Santa, ni Carnaval, ni Reyes Magos, ni día de Todos los Santos (o "los Tosantos" en mi tierra)...




Lo nuestro, lo popular aquí, lo enraizado en nuestras costumbres es el jalogüin, Papá Noel y el cornudo de Rudolf, el día de San Patricio y, por supuesto, ¡el 4 de julio!


Oh, say can you see...

15 October 2009

e-Racismo

He recibido un mail en cadena que me ha puesto los vellos como escarpias. Atiendan:

Subject: Así va el país


Va un Somalí andando calle abajo por una de esas del barrio de Lavapiés, para a la primera persona que ve y le dice: 'Gracias señor español por permitirme estar en este país donde me han dado piso y comida gratis, seguro medico y educación gratis, gracias.'
La persona sonríe y le responde: '... ¡lo siento, pero yo soy lituano! '
El somalí continúa calle abajo y encuentra a otro que caminaba en dirección opuesta, le dice: ' Señor español, gracias por este país tan bello que es España.'
La persona le responde: ' Lo siento, no soy español soy rumano'
El nuevo emigrante continúa su camino y para a la siguiente persona que ve en la calle, le da la mano y dice: 'Gracias por esta España tan maravillosa '
La persona dándole la mano le dice: 'Muy bien pero yo no soy español, soy marroquí'
El somalí continúa su camino y finalmente vea a una señora bien vestida que le viene al encuentro y le pregunta: '¿ Es Ud. española?
La mujer sonríe y le dice: 'No, yo soy ecuatoriana'
Extrañado y confuso, el somalí pregunta a la mujer: ' ¿y dónde están los españoles?
La ecuatoriana le mira de arriba abajo con curiosidad y le responde: ' ¡¡¡ Espero que currando!, tienen que mantenernos !!!'



Ea... Y tan tranquilo se quedó el que lo escribió... Y también la persona que me lo ha enviado.

A esa persona le he respondido tal que así:


Van dos o tres españoles paseando por Lavapiés a las seis de la madrugada, volviendo de juerga. Ven a un somalí en una obra, entrando a currar antes de que amanezca, acarreando sacos de escombros. Le dicen de todo por quitarles el trabajo que ellos, españoles honrados y orgullosos, NO quieren hacer porque es muy duro.

El susodicho somalí ha venido a España en una barca para 5 personas, donde un hijo de puta metió a 50 para cruzar el estrecho de noche, previo pago de una fortuna. Con un frío de mil demonios, llegó a la orilla no sabe cómo. Se llevó días sin comer, hasta que se le ocurrió ir preguntando de obra en obra si necesitaban gente. Aguantó noches a la intemperie, insultos, y quizá alguna que otra paliza, por negro, por pobre, y por estar ahí. Él no quería venir, pero no tuvo más remedio que huir de su país. Ya que a pesar de ser uno de los países más ricos del mundo en cuanto a recursos naturales, es de los que más miseria padecen, porque es expoliado por los países ricos (España entre ellos), dejándoles sin nada a cambio de armas (de fabricación española) para que se maten entre ellos en guerras civiles que nadie para, porque a nadie le interesa.

Y ahora que tiene un trabajo honrado de 12 horas diarias por el que cobra cuatro duros, y vive hacinado en un cuchitril con otros 30 inmigrantes peruanos, rumanos, marroquíes... Después de todo esto, algunos españoles se quejan de que les quitan el trabajo, mientras esos mismos españoles se pasan la vida viviendo del paro, de sus padres, de subvenciones, o de chanchullos varios.

Así va el país.




Un saludo.

14 October 2009

Que me quitas mi identidad, tío

Una chavalita que cada 2 minutos llora desconsolada porque sí, y entre medias, llora porque no.

Un chavalín que de cada cuatro palabras, tres son "pisha", y la otra es "kiyopisha".

Una aprendiz de putón verbenero.

Un chaval cuya personalidad se reduce a un par de piercings y un peinado de canario remojado.

Un quinqui con el nombre del ahijado tatuado en la muñeca, sustituyendo al clásico "Amor de madre". Diciendo: "Mi ahijado es mi vida, tío, daría la vida por él, lo quiero un wevo, mato por él", y otras frases sacadas de canciones de Los Rebujitos, Los Caños, o Antonio Orozco.

Gente cuyas vidas se resumen en la ropa, el flamenkito (con K de kani), los tintes del pelo, las tintas de los tatuajes, los piercings, los tacos, y ver el diario de Patricia y Gran Hermano.

Puedes pensar: "¡Cómo está la juventud hoy en día!"

Y es entonces cuando aparecen los padres de las criaturas. Salvando a dos (siendo muy optimistas), te quedas con una cuarentona operada hasta de las pestañas, con más pintura encima que toda la fábrica de Titanlux; un cuarentón enseñando el pecholobo por el cuello de pico de una camiseta rosa, mientras medio justifica a su querubín; dos pazguatos que ríen mientras dicen: "es que él/ella tiene una personalidad muy fuerte, jejeje"...

Entonces miras con otros ojos a la niñata llorona, el niñato de "personalidad=piercings", el matón del ahijado, la guarrilla de instituto y al de la "pisha" en la boca. Entonces empiezan a vernirte a la cabeza situaciones, frases, comportamientos... Y comprendes que de unos padres ineptos, lo raro es que no salgan cosas así. Entiendes que lo que ves en los anuncios de "Física o Química" no supera a la realidad, ni muchísimo menos.

Mientras vas contemplando con cara de besugo la pantalla del televisor, se te van viniendo a la mente patrones de comportamiento; imágenes de programas de telebasura; teorías educativas absurdas; sistemas educativos basados en esas teorías absurdas; padres preocupados por echarle las culpas de su incompetencia al resto del mundo...

Y lo que más asusta de todo: ves con claridad que los que van a pagar tus pensiones en un futuro son un cruce entre Camela, Yola Berrocal, Boris Izaguirre, la bruja Lola, Belén Esteban, Jorge Javier Vázquez y Bisbal, que van de víctimas por la vida, y repiten estupideces como "yo soy así y no voy a cambiar nunca", o "yo digo las cosas a la cara"... Y, por dios, que nadie les quite los piercings, !que les quitan la identidad!



Saludos.

13 October 2009

Flash-Forward

"¿Qué has visto?"

¿Un futuro deseado? ¿Temido? ¿Odiado? ¿Esperado? ¿Irritante? ¿Amargo? ¿Inverosímil? ¿Inminente?

¿Podremos evitarlo si no nos conviene? ¿Podemos preservarlo si nos es favorable? ¿Sabemos qué teclas tocar para que eso que hemos visto se altere exactamente en la medida en que nosotros deseamos?

Preguntas curiosas... Y, sin embargo, nunca nos preguntamos lo más relevante. Lo que de verdad importa: "¿Qué estás viendo ahora?"

Eso no nos lo planteamos. Quizá porque lo damos por hecho, aun sin estarlo. A lo mejor simplemente es más fácil huir hacia delante, ignorándolo. Esperanzándonos en lo que pasará. O utilizando ese futuro como escudo en el que cobijarnos del ahora que tanto nos disgusta. Siempre usamos dos armas, según nuestro grado de optimismo/pesimismo:

"Da igual, ¡mañana será mejor!"

ó

"Total, haga lo que haga, mañana será peor."

Y seguimos dejando pasar el presente, mirando hacia delante, clavando la vista en el horizonte imaginario que se nos perfila. Anticipando lo que aún no existe.

Como un molino viejo, lamentamos el agua que se nos escapó entre las aspas, y esperamos el agua que aún está por llover, como si fuera nuestra salvación o nuestra condena inminente. Mientras, seguimos dejando pasar bajo nosotros el caudal presente que es, al fin y al cabo, lo único que tenemos.


Saludos.

07 October 2009

La ciencia en España no necesita tijeras

O quizá sí...

Era obvio que iba a escribir algo sobre el tema del recorte del presupuesto destinado a investigación. Me toca demasiado de cerca como para dejarlo pasar sin más. De hecho me ha perjudicado directamente.

El caso es que en tiempos de crisis, siempre hay que hacer recortes. Sobre todo si te has llevado años viéndole las orejas al lobo y mirando para otro lado. Pero bueno, una vez que ya la cosa no tiene otra solución posible, el gobierno de turno tiene que cerrar el grifo de alguna manera.

Obviamente no es lógico recortar el gasto en sanidad. La salud es lo primero, es indiscutible. Tampoco vamos a recortar en obra pública, ya que es la única forma de que la maltrecha industria del ladrillo no se vaya definitivamente al traste. En defensa tampoco, y menos viendo lo bien armados que están los piratas somalíes, o lo cabroncetes que pueden ser los talibanes si les tocas mucho el burka. ¿Qué nos queda? Pues el gasto relativo a investigación, y el gasto en educación.

Y estos son los dos campos óptimos para hacer el mencionado recorte presupuestario. Razones hay muchas, enumero algunas:

1.- Entre lo que reciben ahora ambas áreas y congelarles el presupuesto, no hay tanta diferencia. Ellos ni lo notarán.

2.- Vistos los informes de rendimiento escolar y los informes sobre calidad investigadora, invertir dinero en esas dos áreas no sirve de nada.

3.- El sector industrial y sobre todo el del ladrillo hacen mejores regalos. O vas a comparar tú un chalet en primera línea de playa (violando la ley de costas) que te puede regalar una empresa constructora, con el "Micho 1" que te regale un profesor de primaria.

4.- Invertir en educación es contraproducente para la credibilidad de los políticos. Si la gente aprende a pensar, no servirán los discursos absurdos y vacíos de estos años. Es más fácil ser político si el pueblo es igual de inculto que uno mismo, o más.

5.- La investigación genera riqueza para un país, pero casi siempre a largo plazo. Para entonces el gobierno será otro, y se apuntarán el mérito ellos.

6.- Haciendo un estudio de campo sobre los países punteros en investigación, se ha llegado a la conclusión de que investigar perjudica gravemente la salud pública. Véase EEUU, con esa tasa de obesidad tan mórbida; o Japón, con esos ojos tan encogidos; o Alemania, con esas chanclas con calcetines.

7.- Desde la fregona, la única innovación útil en España ha sido la telebasura, y aunque fue inventada por el ente público, la máxima beneficiaria ha sido la empresa privada. Ergo la ciencia no es rentable para el país.

8.- Mirando el panorama mundial en estos momentos, si España deja de exportar investigadores, países amigos como el Reino Unido, Holanda o Francia quedarían parcialmente desabastecidos.

9.- Si en una de estas un gobierno se tomase en serio la educación, todos los partidos políticos se quedarían sin medio programa electoral para las siguientes elecciones, debiendo gastar tiempo y dinero en delirar sobre otros temas.

10.- Si no se recorta esta partida presupuestaria, no se pueden dar pagas a los miles de parados, que son los que de verdad levantan este país, con su gasto diario en cafés y periódicos deportivos.

11.- El saber no ocupa lugar. Por ello, los ayuntamientos no pueden cobrar por ocupación de suelo, y perderían gran parte de sus ingresos.


Por todo ello, y algunos otros motivos más que me dejo en el tintero, me parece genial que se recorte el presupuesto de investigación.


Saludos.

30 September 2009

Solidaridad estelar

Niños, hoy aprenderemos a ser solidarios. Esta lección hay que agradecérsela a Monsieur Guy Laliberté, más conocido por ser el fundador del "Cirque du Soleil".



Podéis leer la noticia AQUI.

Y ahora lo explico a los vagos que no hayáis pinchado en el link anterior. Resulta que monsieur Laliberté (aún no sé si el apellido es inventado) será el próximo turista espacial. Por lo visto busca inspiración para un nuevo espectáculo. Hasta aquí todo correcto. Se puede estar más o menos de acuerdo con el hecho de que estar en gravedad cero con la sangre haciendo cabriolas y las neuronas jugando al escondite en el cerebelo, ayude en alguna medida a idear un espectáculo circense de chinos voladores y rusas que hacen cuatro pliegues con su columna vertebral. Pero bueno, si este señor tiene dinero, que se lo gaste en lo que buenamente quiera.

Lo importante de la noticia es el verdadero fin del viaje turístico al espacio. Cito:
"Además, intenta promocionar una causa solidaria, la importancia del acceso al agua potable en el mundo."

Qué bonito... qué solidario... qué noble y loable...

Lo que pasa es que luego releo esto:

"Laliberté, de 50 años de edad ha pagado más de 35 millones de dólares (24 millones de euros) por el pasaje que le llevará a la ISS en un par de días para una estancia de otros 10."

Y entonces la cosa se me tambalea... Es decir, ¿su causa es la importancia del agua potable en el mundo, y se paga un viaje de ese importe? ¿Es eso solidaridad? ¡Es totalmente inexplicable! Es inconcebible que este hombre se gaste ese dineral en defender una causa tan noble, y que los países del tercer mundo (principales afectados de la escasez de agua potable) no hagan una colecta multitudinaria y le subvencionen a monsieur Laliberté su viaje. Es lo menos que deberían hacer por un hombre que lucha tan arduamente por su causa...

Esto es ser solidarios, queridos niños. Y no lo que muchos habréis pensado, de utilizar los 35 millones en hacer pozos de agua, o sistemas de conducción y alcantarillado eficientes en los lugares donde se necesitan. Eso no es solidaridad, eso sería directamente ayudar... y tampoco está la vida para esos derroches.

Los Enteraos

Que levante la mano quien no conozca a nadie así:








En fin... pues eso es lo que hay... Y no quieras discutirle, rebatirle, o hacerle entender nada. Es así, y punto.


Saludos.

28 September 2009

Libros

Me gusta la lectura. Es una de mis mayores aficiones. Pero no como la frase hecha que suelta algún elementillo, mientras en su mente se dibuja el logotipo del "Hola" o del "20 Minutos". Yo disfruto del momento, de esa especie de ritual pagano en el que tomo un libro entre las manos, me siento tranquilamente y lo saboreo. Como quien paladea un helado de chocolate, o una de esas mini-chuflas de colorines, nombre de compuesto farmacéutico y precio desorbitado, que ahora llaman "arte gastronómico" o "nuvel cuisín a la española, y olé".

Decía que me gusta la lectura, la disfruto. Cada buen libro se convierte en una serie de sensaciones que te mecen, te llevan de un lado a otro, y te transforman en lo que el autor quiere que seas en ese momento.

Yo comencé esta andadura siendo un fraile con borrico. Más tarde me pusieron gafas y me mudé a Carabanchel (Alto). Al poco me metí a aprendiz de pirata de Long John Silver, para luego embarcarme en el Pequod con un arpón en una mano y el hombro de Queequeg en la otra. Luego fui un detective en pleno Barcelona, por aquel entonces todos me llamaban Flanagan. Aunque al poco quise conocer mundo y le di la vuelta en 80 días, tras pasar 5 semanas en globo. Jamás olvidaré las maravillas que encontré en el centro de la tierra, y en las 20.000 leguas que recorrí bajo el mar. Viajes alucinantes que compaginaba con mi trabajo de asistente y amigo de dos señores inteligentísimos: Monsier Poirot y Mister Holmes.

Al crecer, me vi en el Madrid de Lope, de mozo de un asesino a sueldo y soldado... De acuerdo, no era el hombre más piadoso, ni el más honesto... Pero era un hombre valiente. Y eso es más de lo que puede decir la mayoría de los presentes, incluido un servidor. A la vez que ayudaba a mi amo a despachar herejes, sobrevivir a emboscadas y aprender a vivir, me acercaba tímidamente la poesía del 27, y del 98.

Ineludible fue mi paso por escudero del más loco y clarividente caballero andante de todos los tiempos.

Luego viví cien años de soledad, justo antes de quedarme ciego, y contemplar el mundo desde una tiniebla blanquecina. Fui testigo de la más genial conjura jamás ideada, y de cómo arden las vanidades del mundo civilizado. Participé en una rebelión liderada por unos cerdos comunistas (con perdón de la expresión), y viví brevemente en lo que supuestamente debería ser un mundo perfecto.

Y mil historias, aventuras, reflexiones, amores... Que dan para mil y un blogs como este. Y mil más que espero experimentar sólo por sentir ese olor a libro nuevo, esa sensación de que algo increíble está a punto de suceder ante mis ojos. Sólo por vivir.

16 September 2009

Nadie quiere nunca meterse en política...

... y sin embargo todos lo hacemos. Y normalmente, es para tirarnos los trastos a la cabeza.

La política es la ciencia (o habilidad innata) de usar cualquier cosa para tirársela a la cabeza al vecino. Desde ladrillos hasta carteras, pasando por banderas, libros, cámaras, micrófonos, hechos históricos, mentiras, verdades, tumbas, muertos, vivos, petróleos, fusiones en frío, cohetes, trajes, zapatos, crucifijos, sotanas, burcas, coches, trenes, aviones, rascacielos, mujeres, niños, mares, ríos, fronteras, puentes, murallas... Y así hasta el infinito.

Depende de cómo me levante ese día, al oír las noticias sobre política puedo reírme, llorar, morirme de miedo, sentir vergüenza ajena, o todo a la vez. Y muchas veces intento consolarme con ese cuento de que "la gente en realidad no piensa así, eso es algo inventado por los políticos". Mentira. Pensamos así, tal y como muestran los informativos, y los periódicos, y el Salsa Rosa... Pérez-Reverte siempre dice que "tenemos lo que nos meremos", en relación a los políticos. Y yo añadiría que la democracia funciona, porque tenemos nuestro fiel reflejo en el parlamento y el senado. Otra cosa distinta es que nos avergoncemos de ese reflejo, que no deja de ser nuestra propia imagen dibujada frente a nosotros con dolorosa nitidez.

¿Y a qué viene todo esto? Pues a que basta con viajar un pelín, para observar hasta qué punto llega nuestro absurdo, y lo ridículo de nosotros mismos. El cómo disfrazamos la realidad para que se adecúe a nuestros pensamientos, o nuestros deseos infantiles. Cómo, de la manera más idiota, utilizamos lo primero que tenemos a mano para "hacer política".

Y da la casualidad de que lo que yo tengo más a mano es el lenguaje, la lengua, o como lo quiera llamar el lingüista de turno. Verbigracia. Hace poco asistí a un congreso en Italia y a otro en el País Vasco.

Atended, queridos niños:

En el congreso internacional, toda la documentación está en inglés. En el nacional sobre lenguaje, la documentación se da en 4 o 5 idiomas, figurando por supuesto en último lugar el español (perdón, el castellano, que es más políticamente correcto).

En el congreso internacional todas las charlas son en inglés, incluyendo las ceremonias de inauguración y clausura. Cuando lo lógico hubiera sido que la hicieran en italiano, y luego hablar un poco en inglés... ¿o no?

En el nacional las charlas todavía son en inglés o en español; aunque se está peleando duramente para que puedan ser en cualquiera de los otros idiomas de este bendito país, y librarnos de ese yugo opresor de la dictadura, o algo. Eso sí, las ceremonias de inauguración y clausura son en dos o tres idiomas, figurando en último lugar, de nuevo, el español.

Esto provoca situaciones muy agradables y divertidas. Como eso de estar el 90% de la audiencia oyendo a gente hablarles en euskera, y no entender ni jota; y que sólo sonrían algunos catalanes y gallegos, que se congratulan de la idea de los organizadores, aunque ellos tampoco entiendan una palabra.


Y aquí es cuando yo me pregunto cuál es el objetivo de un congreso... Algunos ingenuos, como los italianos, creen que es la comunicación. Obviamente están equivocados.

Aparte de que, si el objetivo de un congreso es la comunicación, y los humanos nos comunicamos mediante el lenguaje... Silogismo: Al utilizar más lenguas, será que nos comunicamos más que el resto... ¿o no?

Genial, creo que hablando en 4 o 5 idiomas distintos lo estamos consiguiendo. Igualito que en otros países, empeñados en hablar todos inglés cuando hay hablantes de varios idiomas... Menuda panda de iletrados.

Que sí, que lo mismo ellos se entienden muy bien así, todos hablando el mismo idioma y eso... pero no pueden presumir, como nosotros, de riqueza cultural o de rasgos diferenciadores.

¡Allá ellos con su incultura!


Saludos.

12 September 2009

Mala suerte

El sol aprieta a esas horas del día. Las pocas gotas de agua de mar que perlan tu piel se van resecando, mientras el crujido del papel de aluminio deja paso a un bocadillo de tortilla de patatas. De improviso salta una ráfaga de levante, levanta una nube de arena, y convierte el bocadillo en crocanti de tortilla de patatas.

Mala suerte.


La lluvia arrecia esa mañana. Bajo el paraguas todo parece algo caótico: gente que viene y va esquivándose a duras penas, malas caras por lo temprano de la hora y lo azaroso del chaparrón. Una señora mayor aparece súbitamente frente a ti, obligándote a escorar el cuerpo hacia tu izquierda para no llevártela por delante. Pisas una húmeda y cremosa deposición canina con el pie derecho. Resbalas por la superficie del susodicho detritus y el “aqua-planing” provocado por la lluvia. Se te va el cuerpo, y caes de culo sobre el regalito perruno.

Mala suerte.


El corazón se te sale por la boca. No haces más que mirar a tu alrededor con los ojos desencajados y las manos temblorosas. Hace cerca de un minuto que contienes la respiración. Y cuando toda tu vida pende de un número, tu número... El niño repelente de uniforme antediluviano canta el 27, en lugar del 72.

Mala suerte.


Queridos niños, no confundáis estos sucesos de auténtica mala suerte, donde el azar es el principal y casi único culpable, con esas otras situaciones donde es el protagonista de la historia el que pone todo de su parte para que la cosa acabe en tragedia.

Por ejemplo: ponerse delante de un animal de 500 kilos de peso y 30 o 40 centímetros de cornamenta, y morir aplastado o corneado NO es mala suerte. Es comprar todas las papeletas para que te toque la china. La cosa es al revés: si cometes tremenda locura y sales ileso, has tenido muchísima suerte.

Otro ejemplo: irse a 8.000 metros de altura con una tienda Quechua, dos cantimploras y tres sobres de sopistant, y morir congelado NO es mala suerte. Una ventisca de hielo y nieve que te sepulta y te impide respirar, mientras la temperatura se pone en -30 grados es mala suerte en Barbate, pero no en el Everest o el Himalaya.

Empotrarse contra la mediana de la autopista y morir entre el amasijo de hierros en lo que se convierte lo que antes era tu coche, tras haberte bebido dos cubatas en la fiesta de la que regresabas, no es mala suerte. Mala suerte es que en tu fechoría hayas arrastrado a alguien contigo.

Perder un brazo y sufrir quemaduras de tercer grado en todo el cuerpo por meterte en una plazoleta donde decenas de descerebrados como tú se lanzan miles de petardos y bengalas no es mala suerte. Salir intacto es una grandísima potra.


Me parece que queda claro el concepto. O eso espero, porque últimamente no sé si la gente se está empezando a volver imbécil, o es que todavía nos gusta aparentar que nos la cogemos con papel de fumar. Algunas desgracias no son mala suerte. Jugar a la ruleta rusa y perder no es mala suerte. La suerte es llegar a sobrevivir.

11 August 2009

Tu silueta

La silueta de tu cuerpo
son los renglones de mi memoria perdida
que al atardecer releo
con labios trémulos sedientos de vida.

La silueta de tu cuerpo
es la línea sinuosa de mi horizonte,
que recorro con la mirada
mientras lo sueño despierto cada noche.

La silueta de tu cuerpo
son las nubes de mi consciencia
que me rodean, esponjosas,
arropando mi aliento con sus mareas.


Pamplina escrita en un avión. La culpa es de la altura, el ruido y el sueño ;)

03 August 2009

Actas del I Simposio Garrucha 2009

Finalizado el mayor acontecimiento del verano, en cuanto a avance de la ciencia y la investigación se refiere, no queda ya sino hacer balance de lo acontecido en estos fructíferos días.

La ceremonia de inauguración del simposio tuvo lugar entre las 9 de la mañana y las tantas de la noche del viernes 24. Dicha ceremonia incluyó el trayecto Sevilla-Garrucha, con parada para desayunar en Río Frío, con el: “Yo no tengo ganas de comer” de Ale, pronunciado al tiempo que privaba a Fermín de medio mollete con tomate y jamón.

Disfrutamos en el camino con la guía churri-turística de la organizadora, Cristina. Todo el trayecto estaba jalonado con datos reveladores sobre la cultura y la historia del lugar, como: “En Dólar hay un sitio buenísimo pa comer carne”, o “De aquí son todos los tontos del mundo (señalando la salida del bonito pueblo llamado Nacimiento)”, etc.

Una vez allí, los participantes en el simposio recibieron una guía práctica de conservación del medio ambiente y ahorro de la energía, a cargo del cable de acometida de Endesa, con el patrocinio del ayuntamiento de Garrucha, sin el cual hubiéramos derrochado agua a cascoporro.

Ya durante el simposio, Diana impulsó la investigación sobre sincronización de pares de dos, y la coreografía de DP en el entorno de las SC (“Drunk People on the StairCases”). Con la inestimable colaboración de Pablo interpretando a Constatino Romero con gripe.

Éste, a su vez, ejerció de croupier oficial del simposio además de constituir, junto a Ale y Javi, el comité para la recolección de piedras de la playa en el bañador.

Estas y otras escapucias nos ofreció Ale, que también realizó una exposición de su último trabajo de investigación: las TPB o “Tanned PiggyBanks” y su ampliación: las TTPB “Tatooed Tanned PiggyBanks”.

Javi, por su parte, siguió con su faceta de cazador incansable, y a los hongos de Amsterdam unió la hazaña de luchar a brazo hinchado con la única medusa de Almería, que ganó por KO técnico en el segundo asalto.

Edu mostró sus teorías sobre la comunicación interplanetaria de marcianitos en full-duplex con cuarto de baño y cocina amueblada. A lo que hay que añadir la proeza de no acertar dos turnos seguidos jugando al pi, y el establecimiento de un nuevo récord Guines de risa tonta más larga, durante la charla de Pablo.

Zoe hizo una demostración práctica de su proyecto de tesis: “NPI: Nap Platform-Independent Model”, logrando gran aceptación de público y crítica al no olvidar ni una sola silla, butaca, mecedora o coche en su demostración.

La colaboración de Bea fue inestimable a la hora del aliño de los regalos de nuestro benefactor Michiel Van Hauten. Sin Bea alentando dulcemente a Fermín y Ale con sus “enga, desgrasiao”, nadie hubiera podido disfrutar de esos presentes. Pero su ayuda fue aún más allá, ya que Bea hizo posible que se terminasen los helados en el desayuno del día siguiente, liberando espacio en el congelador del simposio.

Fermín fue el hilo musical del simposio, amenizando las largas esperas con su guitarra. Por supuesto no podemos olvidar la última noche, en la que lo dio todo en su charla sobre Gamba Mining en el entorno marítimo de Garrucha y su posterior clustering en palmeras del paseo. Su exposición dejó un recuerdo imborrable en la memoria de todos, y en las raíces de las palmeras.

Destacables han sido los caipiriña-breaks, cubata-breaks, helado-breaks, joint-breaks... y por supuesto, el inolvidable espalda-break para llegar hasta la playa de los muertos cargando con todos los aperos del simposio. Y sin duda recordarán los participantes las veladas de “big-bottle-room”, o “Cuarto-botellón”, y la "Conga-Mix-Fin-De-Fiesta-Oye-Mari-Que-Cerramos-Ya-Aligera-Que-No-Llegas".

También son remarcables las cenas de gala: el “solomillo a la pablonara”, las “almejas a la ferminera”, los mejillones al vapor, los gambones rojos a la plancha, las exquisitas “pizzas fritas”, la tabla 6 salsas del “Rosata Patata”... Sin olvidar las tortillas hechas del Mercadona, las Ruffles, las cortezas, y los Cheetos Pandilla, los más sanos según la organizadora.

Por último, nuestro más sincero agradecimiento al servicio de emergencias del simposio, Blanca Rubio “Gromenauer”. Gracias a ella, y al frigorífico de sus padres, pudimos salvar los solomillos de cerdo (y con ello, también la salud mental de Fermín) y los helados (y con ello, la salud mental de Bea). Y por supuesto gracias a sus octalidones y gelocatiles, que mezclados con el ron, la Coca Cola y las gambas rojas, hicieron de la ceremonia de clausura algo difícilmente igualable.

Y para terminar, gracias a todos los asistentes al I Simposio Garrucha 2009, porque así da gusto participar en un congreso, y hacerse tropecientos kilómetros en coche, y caminar en una playa de pedruscos, y pasar calor, y visitar el Mandala, y lo que se encarte.

Un abrazo a todos, y muchos japi deis!!

26 June 2009

Job

Era un hombre tranquilo. De esas personas que parece que todo lo hace a cámara lenta. Pero no por la lentitud de sus movimientos, sino por la expresión de su cara, por la ausencia de crispación en sus movimientos. Como si todo fluyera siempre a un ritmo imperturbable, sereno. Su mirada era sosegada, su semblante siempre apacible, con una sonrisa eterna en su rostro, incluso con cierto toque bobalicón.

Nadie jamás lo vió alterarse por nada. De pequeño, incluso pensaron que era autista, o que tenía cierto retraso ("tien'un plomillaso dao", que decía su abuela). En los recreos, todos los niños salían corriendo cuales almas que lleva el diablo, saltando, gritando... Él simplemente caminaba parsimoniosamente hacia el patio, con su sandwich de nocilla en una mano y su biofrutas en la otra. Por cierto, jamás llegó a comerse ninguno de esos manjares, pues todos los días los matones de la clase le arrinconaban en las fuentes de agua y le quitaban todo cuanto llevaba. Pero ni eso conseguía sacar de Job la más mínima queja, el más mínimo quebranto, ni el más leve asomo de venganza en sus ojos. Simplemente decía: "Si Dios quiere que sea así... que así sea".

Job fue creciendo, y nada cambió en su vida. Su hermana le solía romper los Heeman, a lo que él no respondía haciendo lo propio con las Nancy's, sino que se compadecía de lo machorra que era la pequeña (cosa que, por otra parte, no era mentira). "Si Dios quiere que sea así... que así sea".

Más tarde, en la adolescencia, conoció a su mejor amigo. Años después conquistó a su primera novia. Y días más tarde tuvo sus primeros cuernos, gracias a ambos. Por supuesto, Job permanecía tranquilo... cornudo, pero tranquilo. Es más, se alegró por su amigo, porque la novia estaba de muy buen ver; y se alegró por su ex-novia, porque se decía en el barrio que su amigo tenía un gran Don de dios.



En la madurez, Job conoció a una bella mujer, y crearon una familia próspera. La vida familiar era plácida. Siempre le quitaban el mando de la tele a Job, y él nunca rechistaba. Era el encargado de sacar la basura y pasear al perro, y limpiar los regalitos que el animal se mepeñaba en dejar por todas partes, especialmente sobre sus zapatos. También veía cómo su hija menor llevaba a su casa cada día a un chico distinto, y cómo su hijo mayor le sisaba dinero de la caja fuerte. "Si Dios quiere que sea así... que así sea". (Como vemos, de aquí vienen las ideas que luego dieron lugar a la LOGSE)

Entonces, Dios decidió poner de verdad a prueba a Job, para saber hasta dónde llegaba su fe y, sobre todo, su paciencia. Para eso, Dios decidió con crear uno de los mayores desastres naturales del universo: la familia política.

Comenzó con crear al cuñado. Un sujeto con la inigualable capacidad de llegar siempre a deshora. Un ser con la increíble facultad de decir siempre la frase menos indicada en el peor momento. Y, ante todo, un individuo con la suficiente poca vergüenza como para sentarse en el sitio del sofá preferido por Job, a la vez que le pedía la última lata que quedaba en la nevera de su cerveza favorita, descalzando al mismo tiempo sus pies y posándolos sobre el paquete de tabaco de Job.

Job aguantó impertérrito (impertérrito perfecto simple). Y en lugar de darle al cuñado el coski de su vida, sonrió, y se sentó en el posabrazos del sofá, oyendo pacientemente las historias sin sentido del susodicho. "Si Dios quiere que sea así... que así sea"

Al ver Dios que este avatar del destino no suponía para Job ningún problema, se le ocurrió aumentar la familia política con uno de los seres más odiosos de la creación: la sobrinita sabionda. Esa que nada más decir: "Hola tito Job", te taladra el cerebro con su voz de repipi. La misma que en lugar de jugar en el jardín a llenarse de barro con los otros niños, se sienta en el butacón, se cala las gafas, y resuelve el sudoku que Job tenía a medias desde hacía semanas. Y no contenta con ello, corre a la cocina gritando: "¡¡Tito Job, Tito Job!! Este puzzle es muy fácil, ¿tienes otro más difícil?". No obstante, Job transigía con todo esto. Tan sólo notó Dios una leve hinchazón de la sien derecha, pero ni un mal gesto. Tan sólo la frase de siempre: "Si Dios quiere que sea así... que así sea".

Dios ya estaba cayendo en la desesperación. Nunca quiso llegar a esos extremos, pero la fe de Job le obligó a crear una criatura que preferiría no haber creado jamás: la suegra. La reencarnación del diablo en cuerpo de vaca, y con rasgos levemente femeninos.



La suegra llegaba por las mañanas, y no decía buenos días, sino que bufaba algo como: "Hija, ¿aún sigues casada con esto?". Tenía la inmensa habilidad de buscarle el lado malo a todo, sobre todo a todo lo concerniente a Job. Si Job hacía una chapuza en casa, que por qué no había llamado al fontanero, que era un profesional. Si llamaba al fontanero, que si era tan torpe que no lo podía hacer él mismo. Si encontraba un trabajo mejor, le tachaba de trepa avaricioso capitalista. Si rechazaba alguna oferta, era un jipi vago y sin aspiraciones... Y nada de eso hacía que Job profiriese una queja, o una maldición. Sólo le detectó Dios un leve tic en el ojo izquierdo. "Si Dios quiere que sea así... que así sea".

Dios ya no tenía más ideas, y a punto estuvo de tirar la toalla, y reconocer que Job era aún más santo que él mismo. Pero entonces se le ocurrió una idea genial.




Sí, queridos niños, ¡Dios creó la regla!

Y aunque a Job se lo pareció al ver a su mujer acercarse a él con cara de demonio de Tasmania con sinusitis, no era el fin del mundo, ni la venida de los jinetes del Apocalipsis... Que va... Era la regla, o lo que es lo mismo: el fin de la paz mundial. Ahí fue cuando Job perdió la calma, la entereza, e incluso la presencia de ánimo.


FIN

25 June 2009

Cosas que nunca te dije

Si no tuviésemos miedo a decir o hacer lo que sentimos en el momento en que lo sentimos, muchas cosas saldrían solas. Muchos problemas ni siquiera se originarían. No tendríamos que lamentarnos de aquella oportunidad perdida, ni de aquella lágrima que hubiéramos podido evitar, o esa sonrisa que podríamos haber provocado. O incluso por esa caricia que se nos pudrió en la yema de los dedos, porque nos detuvimos a destiempo. Ese beso que cría telarañas en nuestro pecho, porque el valor que reunimos en aquel instante lo ahogamos en cobardía... Y tantísimas cosas que se nos mueren a diario por no decirlas, tantas lápidas almacenadas nos lastran a la hora de romper con ese miedo a decir las cosas que nunca nos decimos.

Intento que no me pase, de hecho escribo para no dejarme nada en el tintero. Para que, si cuesta decir algo de palabra, cara a cara, y mirando a los ojos, al menos ser capaz de soltarlo de alguna forma. Quizá es una manera de trasladar el cementerio de cosas no dichas, desde mi cabeza a una web o al papel, quién sabe.

El caso es que fue esa película, "Cosas que nunca te dije" de Isabel Coixet, la que hizo que reflexionara sobre todas estas cosas. Y os la recomiendo. Es una joyita que te remueve casi con cada diálogo.



Una de las mejores escenas es esa en la que, colgada de una cabina de teléfonos en mitad de la calle, muerta de frío y desesperación, la protagonista, Ann, le cuenta a un desconocido sus pensamientos tal y como van surgiendo, en crudo, sin disfraz. Y en esa conversación, o monólogo más bien, un deseo:

Creo que la fe es muy injusta, es muy injusto que unos tengan fe y otros no la tengan. Cuando somos felices no nos damos cuenta, eso también es injusto. Deberíamos vivir la felicidad intensamente y tendríamos que poderla guardar para que, en los momentos en los que nos hiciera falta, pudiéramos coger un poco. Del mismo modo que guardamos cereales en la despensa o recambios de papel higiénico... por si se acaba...




Saludos.


PD: Prometo continuar la Javiblia, y dejar de poner moñadas en el blog, o al menos ponerlas más de tarde en tarde :P

13 June 2009

Viaje familiar

“Turbulencias sin importancia”, repite una y otra vez el piloto, intentando aparentar la calma que no trasluce el tono de su voz. Y digo yo que serán turbulencias sin importancia, como dice él, pero el pequeño lleva ya un rato mordiéndose el labio en un puchero y diciéndome al oído, para que no lo oiga el padre, que se quiere bajar, que ya no le gusta este tiovivo.

Y mientras, el padre me mira con esos ojos negros que me cautivaron la primera vez que los ví, y me susurra suavemente palabras tranquilizadoras, a la vez que aprieta mi mano con fuerza: “No pasa nada, cariño, ya falta menos para llegar”, y esa sonrisa resplandeciente que hace que toda la luz del momento se concentre entre ambos.

Y eso que el viaje comenzó muy bien: mucha ilusión, preparativos, regalos de los familiares para el camino, promesas de comprar recuerdos para todos, sí mamá, llamaré todos los días, no te preocupes, y esas cosas típicas de todos los viajes... Pero desde que embarcamos y nos dijeron que las maletas eran demasiado pesadas, tuve una intuición... “No hay problema, se las enviaremos al destino y las recogen allí”, nos dijeron, pero yo no quedé satisfecha.

Y es que no lo puedo evitar, odio los viajes. Y haber traído al niño a semejante ajetreo nunca me pareció bien; claro que tampoco teníamos con quien dejarlo en casa, además era una oportunidad de que empezara a ver mundo más allá de la plaza del pueblo (al menos eso me decía mi marido). Y no le faltaba razón, ya que nos gastábamos casi todos los ahorros de que disponíamos, ¿qué más da gastar un poco más, y llevarnos al pequeño a que disfrutara con nosotros?

Pero por mucha razón que llevara, la que ahora tenía que apaciguar el llanto desconsolado de nuestro hijo era yo. Además de que me estaba empezando a marear, con tanto vaivén y tanto balanceo. Todo eso sin mencionar el oscuro presentimiento dentro de mí que me decía que algo no iba bien… Y con estas cosas, casi siempre acierto…

Y esta vez no fue una excepción…

Despierto de nuevo en la cama del hospital. Otra vez la pesadilla. Las últimas imágenes las tengo grabadas a fuego en la memoria, y vienen una y otra vez a mis ojos, como si las estuviera viviendo ahora mismo: Una luz cegadora que se acerca; el piloto que se sube de un salto en la lancha que nos acompaña, la estela que dejan en su huida; turbulencias sin importancia que se han vuelto olas de varios metros de altura; frío, miedo, gritos; mi marido apretándonos fuerte contra su pecho... Y de pronto, el cielo estrellado y luego agua, negra como la muerte; la barcaza volcada que golpea en su caída a varios pasajeros; mi marido nadando desesperado, remolcándonos a mi y al pequeño hacia ningún sitio; más luces, y algún grito aislado. Alguien me agarra de los brazos tirando de mí; le cuesta lo suyo porque tengo abrazado a mi hijo, tan fuerte que me duelen las costillas. Me acuerdo de que hace un rato que no siento el brazo de mi marido que rodeaba mis hombros; bajo la vista hacia el agua y veo un bulto del mismo color que su ajado abrigo flotando, bamboleado por las olas como si de un fardo se tratase…

Lo siguiente que recuerdo es el primer despertar en el hospital, y los gritos que di hasta que vi a mi pequeño, rodeado de tubos, durmiendo junto a mi. Desde entonces sigo en esta dormivela, recordando una y otra vez cada escena, cada segundo de ese infierno: el viaje al paraíso, como decía mi marido...


Fin.


PD: O cómo pueden ser unas "vacaciones" en una patera, en el estrecho de Gibraltar.

08 June 2009

El diluvio



La ducha goteaba.

Parece una tontería, pero nada de eso. Es el aleteo de la mariposa. Un día te das cuenta al cerrar el grifo que, cada tantos segundos, una pequeña gota se va formando en su borde hasta caer al fondo del baño. Al prinicipio no le das importancia. Hasta que una noche te despiertas a las tres de la mañana, y empiezas a percibir cierto sonido. Poco a poco, ese leve golpecito se va haciendo más patente. Y a las tres y media, toda la casa retumba con el eco atronador de la gota de agua precipitándose al vacío. Y entonces tu vida depende de arreglar tamaño desastre universal.

Eso fue lo que ocurrió en casa de Alicia, allá a principios de verano. Ella se lo comentó al marido, que era muy mañoso en todo lo que se refiere a ahorrarse dinero, y éste enseguida cogió la caja de herramientas, en lugar de coger el teléfono, como le aconsejó la sufrida esposa. Ella ya tenía experiencias de enchufes averiados que obligaban a alicatar de nuevo la cocina; o de cajoneras del Ikea que por arte de magia acababan siendo mesas de merendero, y de dos sofás de 2 y 3 plazas respectivamente, salió una barca preciosa, con sus remos y todo, e incluso asientos acolchados ( en algún sitio había que poner los trozos de gomaespuma ). Pero su santo esposo, Noé, era así de cabezota.

Así pues, el leve goteo de la ducha pasó a ser leve chorrito. Al segundo intento se convirtió en fuentecita graciosa para jugar los niños. A la tercera fue la vencida, y consiguieron hacer de su baño una réplica casi perfecta de las cataratas del Niágara. Su marido Noé seguía luchando a brazo partido contra las tuberías del baño, y ella empezó a llamar a sus familiares, para pedir asilo doméstico.

Pasadas unas semanas, la situación no mejoraba. La casa era un pantanal, y el vecindario estaba empezando a sufrir las consecuencias. Al mes siguiente, esa pequeña gota de la ducha estaba provocando la inundación más grave que se recordaba jamás en el pueblo.

Aquello no había quien lo parara, así que Alicia empezó a empaquetar las cosas imprescindibles, y a meterlas en bolsas del Carrefour. Bueno, recogió las cosas que ella consideraba imprescindibles, a saber: dos paquetes de pan Bimbo ( para los bocadillos ), 50 rollos de papel higiénico ( no voy a explicar para qué ), 10 paquetes de Kleenex ( para cuando se acabase el papel higiénico ), 2 tabletas de chocolate ( para los días de bajón ), un paquete de harina ( para la bechamel, obviamente ), un tetrabrick de leche de soja ( también para la bechamel ), una caja de cerillas ( con algo habrá que calentar la leche y la harina ), crema hidratante corporal ( que a Noé enseguida se le agrietaban las manos ), y hojas de laurel ( esto ningún hombre sabrá decir jamás para qué es ). En fin, que la mudanza había empezado.

Entonces, pareció que Noé se daba por vencido... Aunque no salió de su casa cabizbajo, como era de esperar tras su hazaña. Salía feliz, radiante, como si en lugar de inundar un pueblo, hubiese ganado el gordo de Navidad. Con voz triunfal, dijo: "¿¡Ves, Alicia, como al final la barca nos iba a servir para algo!?"

Dicho y hecho, la familia Hurtado en pleno se montó en la barca hecha con sofás del Ikea. Todos, inlcuídos un poto que tenían en la cocina, y la mascota de la pequeña: un ñu marrón feísimo pero al que la niña tenía mucho cariño.



Estuvieron a la deriva 40 días con sus 40 noches, alimentándose de papel higiénico con bechamel, y bebiendo crema hidratante. Al final, las tareas del papel higiénico las cumplieron los kleenex. Y el chocolate lo guardaron como último recurso, utilizando en su lugar un sustituto más económico y agradable para la pareja: el laurel.



En estas que se les apareció Dios en forma de esponjita ( o "nube", según el sitio ). Y dijo Dios a Noé: "Noé, por tener fe, y ser capaz de buscarle utilidad a las cosas del Ikea, obraré el milagro que salve a la humanidad". Dicho esto, Dios cerró la llave de paso del baño de Noé, y quitó el tapón de la bañera.




FIN

05 June 2009

Un café

Se despertó tranquilo. Como esas mañanas en que pones el despertador a las 7:30 y abres los ojos un minuto antes de que suene. Pero no eran las siete de la mañana, ni estaba en su cama, ni lo que le despertó fue el sonido punzante del despertador, sino la voz de un hombre con camisa blanca, chaleco negro y bigote impecable que le pedía, por favor, que abonase la cuenta.

Rebuscó en el bolsillo de su chaqueta y le dio al camarero un billete, indicándole amablemente que se quedara con el cambio. Su voz pronunciando esas palabras le sonó lejana, como si hubieran sido dichas en otra habitación.

Contempló con ojos cansados la factura: un cortado y un ron con limón. Y mientras los sonidos amortiguados que lo rodeaban se iban convirtiendo en ruido desordenado de vasos, conversaciones ininteligibles y carcajadas, se preguntaba qué hacía ese ron con limón impreso en ese papel, si él jamás bebía.

Al instante se vio envuelto en un estruendo ensordecedor, y las imágenes etéreas que danzaban por doquier se hicieron más nítidas a sus ojos, revelando multitud de parroquianos alrededor de mesas, charlando animosamente.

Se preguntó qué hacía allí, y por qué no lograba recordar nada… Tan sólo una luz tenue alejándose en la bruma de una mañana helada.

Decidió dar marcha atrás en sus pensamientos, regresar al último instante que lograra recordar: salió de su trabajo, dejó la maleta en el asiento del copiloto del coche, y se dirigió a su casa. El día había sido duro, lo sabía porque tenía grabada la imagen de sus ojos cansados reflejados en el espejo de cortesía de su coche, mientras un claxon atronaba a sus espaldas porque el semáforo estaba en verde.

Al llegar a su portal, decidió por una vez romper su rutina diaria, y acercarse al bar de la esquina a tomarse un café. Se acomodó en una mesa pequeña junto a la pared, pidió un café y paseó su mirada por el local.

El primer sorbo le supo muy amargo. Como siempre, había olvidado echar el azúcar. Se le escapó una sonrisa mientras pensaba en su ridículo despiste. Y al levantar la vista fue cuando la vio. O ella le vio a él. Jamás sabría decirlo.

El caso es que no podía apartar sus ojos de los de ella. Eran dos abismos negros en los que era inútil resistirse a caer. Ella lo miraba tranquila, confiada, como si hubiese nacido sabiendo exactamente lo que tenía que hacer en cada instante. Ella lo miraba y él no podía hacer otra cosa que reflejar su mirada en esos ojos que parecían traspasarlo de parte a parte.

Ella se acercó a la barra y pidió una copa. Mientras, libre del imán de su mirada, él se veía atrapado por su cuerpo. Su cabello, su espalda, sus piernas… Acariciaba con la mirada cada curva, se perdía en cada recoveco que esa geometría inverosímil le ofrecía.

El café yacía inerte entre sus manos, mientras sus ojos rebosaban vida contemplándola. Rozaba su mejilla, luego se posaba levemente en su cuello, y acababa muriendo en sus hombros, acariciándolos con el pensamiento.
Ella volvió a clavarle la mirada. Esta vez sonreía, mientras se acercaba la copa a su boca. En ese momento, él hubiera dado cualquier cosa por ser uno de los hielos que se bamboleaban en aquellas bellas manos. Hubiera vendido su alma por flotar en el líquido que ella tomaba, por rozar discretamente sus labios, por asomarse a su boca y tratar de encontrar su lengua, derritiéndose en ella. Hubiera dado la misma vida por permanecer en aquella copa, esperando impaciente que ella decida tomar otro sorbo.

No recuerda cuánto tiempo transcurrió hasta que ella se levantó del taburete. Pero revive cada segundo de los pasos cadenciosos que dio acercándose a su mesa, sonriéndole, con los ojos bailando al son de las luces del local, o las luces del local bailando al son de esos ojos. Recuerda su aroma, cuando ella se inclinó y rozó su mejilla. Recuerda la calidez que desprendía aquel aliento embrujado al depositar en su oído las palabras que resonarían para siempre en su mente.

Recuerda su silueta alejarse lentamente, y la mirada de soslayo que le lanzó al llegar al umbral del fin del mundo (¿o era la puerta del bar? ). Recuerda que las manos, que habían estado agarrando la taza de café como si del tronco de un náufrago se tratase, ahora temblaban de forma incontrolada recordando el tacto de aquel rostro, aquella garganta, la humedad de su boca, el sabor de esos besos, el camino recorrido al deslizar sus manos desde sus hombros hasta sus caderas, el calor de sus dientes hundiéndose levemente en el lóbulo de su oreja…

Y ahora permanecía sentado en esa mesa, con el mundo atronando a su alrededor, oyendo una y otra vez, sin descanso, las palabras que ella pronunció a pocos milímetros de distancia, y añorando algo que nunca sucedió.



Saludos.




PD: "No hay nostalgia peor, que añorar lo que nunca jamás sucedió" (Joaquín Sabina)

28 May 2009

Educación para la ciudadania - Tema 1

Tema 1: Uso y disfrute de la vía pública

Apartado 1.1.- Bicicletas y uso del carril bici.

Sección 1.1.1.- Normas de obligado cumplimiento.


a) Es obligatorio el uso de una bici para usar el carril bici. Quedan excluídas de este apartado las bicicletas estáticas.

b) El poseedor de una bici está obligado a utilizar dicho carril en sus desplazamientos por la ciudad. Si además utiliza la bici, mejor.

c) Se prohíbe terminantemente el uso de faros de camión y/o sirenas de barco en la bici.

d) Es obligatorio el uso de sillín en la bici (homenaje).



e) Está terminantemente prohibida la utilización de pantalones de talle bajo en el caso de usuarios masculinos del servicio de carril bici, bajo pena de cárcel.

f) Es obligatorio el uso de pantalones de talle bajo para las usuarias del servicio de carril bici, bajo pena del resto de usuarios.



Sección 1.1.2.- Recomendaciones

a) Se recomienda a los usuarios del carril bici no silbar la canción de Verano Azul en sus desplazamientos (informe 3.5.1-apartado C de la Organización Mundial de la Salud).

b) Es aconsejable el uso de cascos, en caso de estar escuchando reguetón o flamenquito.

c) Se recomienda utilizar más de una bici en caso de desplazamientos de más de 15 personas (o 37 chinos).

d) Es aconsejable respetar la precedencia establecida en el código de circulación, a saber: una moto tiene más precedencia que tú, por cilindrada; un coche tiene más precedencia que la moto, por el bien del motorista; un camión tiene más precedencia que un coche, por el bien de la ciudadanía en general; y sobre todo, recordar que una vieja tiene más precedencia que todos ellos juntos, por el bien de la paz mundial.

25 May 2009

Recuerdos

Un bolígrafo Bic:
Millones de cosas que escribir.

Un puzzle de tu vida:
deseos y promesas que siguen en pie.

Un descuento que no usaré:
Cientos de momentos sin precio.

Un burro de peluche:
Suaves recuerdos de gomaespuma.

Una fresa sin llaves que enganchar:
un corazón fuera de su llavero.

Cartas y mensajes cruzados:
Dos palabras flotando de madrugada.

Un libro original y un CD pirata:
dos verdades complementarias.

Un robot de goma:
Dos horas mirando con los ojos cerrados.

Una camiseta:
Mil verdades desnudas.



Un saludo.

20 May 2009

Si Dios fuera una mujer

¿Y si Dios fuera mujer?
pregunta Juan sin inmutarse,
vaya, vaya si Dios fuera mujer
es posible que agnósticos y ateos
no dijéramos no con la cabeza
y dijéramos sí con las entrañas.

Tal vez nos acercáramos a su divina desnudez
para besar sus pies no de bronce,
su pubis no de piedra,
sus pechos no de mármol,
sus labios no de yeso.

Si Dios fuera mujer la abrazaríamos
para arrancarla de su lontananza
y no habría que jurar
hasta que la muerte nos separe
ya que sería inmortal por antonomasia
y en vez de transmitirnos SIDA o pánico
nos contagiaría su inmortalidad.

Si Dios fuera mujer no se instalaría
lejana en el reino de los cielos,
sino que nos aguardaría en el zaguán del infierno,
con sus brazos no cerrados,
su rosa no de plástico
y su amor no de ángeles.

Ay Dios mío, Dios mío
si hasta siempre y desde siempre
fueras una mujer
qué lindo escándalo sería,
qué venturosa, espléndida, imposible,
prodigiosa blasfemia.


Mario Benedetti




Una lástima haberlo perdido. Una suerte poder disfrutar de su legado.



No me resisto a poner otro, en un tono totalmente distinto, pero igual de genial:

Hace ya medio siglo
Don Nicola creía
que el lascivo prostíbulo
y el discreto vestíbulo
eran lo mismo.

Por entonces las vírgenes
besaban a sus novios
en el vestíbulo
y los novios seguían
cursos de sexo básico
en el prostíbulo.

Ahora las casas vienen
con poquísimas vírgenes
y sin vestíbulo
y los hombres de empresa
exigen cinco estrellas
en el prostíbulo.

Ay Don Nicola
por fin tus dos palabras
son una sola.


Saludos.

13 May 2009

Si tú no estás...

Si tú no estás, este piso
es un frío palacio de cristal ahumado,
un callejón con salida al borde
del precipicio sin fondo de mi pasado.

Si tú no estás, esta calle
es el eco de tu ausencia presente,
el baile de tus pies en el charco
de las lágrimas de la luna creciente.

Si tú no estás, estos árboles
aguardan grises tu fugaz visita,
añorando acunar en sus hojas
el llanto nuevo de la nueva vida.

Si tú no estás, este invierno
nieva desconsuelo bajo mi abrigo,
arrecia nostalgia contra la acera
borrando los pasos que di contigo.

Si tú no estás, esta cama
se deshace de noche en arena,
desierto de dunas blancas,
cruel reloj oscuro de horas eternas.

Si tú no estás, cada día
termina a oscuras, como llegaba,
y si estás nunca sé si atardece
o amanece cuando se acaba.

11 May 2009

Papel de fumar

Queridos niños, hoy vamos a hablar sobre el papel de fumar y sus múltiples y variados usos y disfrutes.

Porque al contrario de lo que creen vuestras tiernas mentes de criaturitas inocentes y sin malicia alguna, el papel de fumar no sólo sirve para liar canutos... ¡¡NO!! El hombre, desde que el mundo es mundo, le ha venido buscando otros usos al papel de fumar desvirtuando, e incluso pervirtiendo su fin original.

Remontémonos al nacimiento del papel de fumar. Obviamente esta maravilla del ingenio humano fue creada en el medio oriente (que no es lo mismo que "en el medio de oriente" ) , lugar donde tantos inventos imprescindibles para el avance de la civilización se han gestado... como por ejemplo el regadío, el al-cantarillado, las a-zoteas, las al-acenas, la ley del tali... digooooo... las pilas al-calinas... y cosas así... En dicha cuna del progreso, hace unos 2000 y pico años, como digo, se inventó el papel de fumar. Y es que muchas veces la necesidad hace que saquemos todo nuestro ingenio, y como en la época, comprarse una cachimba no estaba al al-cance de cualquiera, pues a un morito se le ocurrió fumarse las hierbas mágicas liadas en el turbante. La experiencia no fue muy satisfactoria, puesto que el cilindro resultante de liar un pellizquito de hierbas secas y tres metros y medio de loneta roja tenía un diámetro excesivo para la boca del susodicho, que sufrió una luxación de mandíbula inferior al intentar abarcar todo el canuto con su boca. Aparte, al sabor del tabaco se le unió la grasa del pelo del árabe en cuestión y medio centenar de chinches del camello del vecino. Así que nuestro amigo, tras inventar los enfisemas, inventó el papel de fumar, consiguiendo así los porros tal y como los conocemos en la actualidad.





En la época se extendió bastante el uso de este revolucionario invento. Tanto es así, que se empezó su producción en masa, llegando a producirse un excedente de papel de fumar. Aunque esto no fue problema, ya que nuestros amigos los árabes tenían salidas para todo... Tras fumarse toda la hierba de la aldea, todos los moritos sonrientes y tambaleándose, decidieron utilizar esos papelitos sobrantes para escribir una novela de aventuras. Al final hubo una pelea grave, porque unos querían mover montañas, y los otros inundar civilizaciones... La solución fue escribir dos novelas (total, papel había para escribir 12 Quijotes, aunque aún no había nacido Cervantes). Las novelitas en sí se titularon "El Corán" y "La Biblia", pero bueno, este dato carece de la más mínima importancia.

A lo que yo iba era a comentar los usos depravados que se le da en nuestros días al papel de fumar. Y es que estos son tiempos de vicios, falta de valores, y anti-cristianismo exacerbado, que diría el gran sabio Rouco Varela.

¿Y cuáles son esos usos? Pues, queridos niños, lo creáis o no, este increíble invento de la humanidad, destinado a recubrir de forma primorosa un pequeño manojillo de hierbas varias, con el fin de ser inhaladas por hombres preclaros a los que no les importe sufrir de cáncer de pulmón a los 60 años, a cambio de unos minutos de risas sin sentido... Ese humilde papelito sin maldad, es ahora utilizado para fines horrendos... Y es que hoy en día siempre echamos mano del papel de fumar, pero no para coger un colocón curioso... no señor... Ahora muchos lo usan para sujetarse con cara de asco e indignación sus partes pudendas.

¿Y para qué? Estaréis pensando... Pues para así erigirse en paladines de la corrección y el buen rollete, del "sin ánimo de ofender" y "no me vaya usted a malinterpretar". Esos que van de "vive y deja vivir", y que a la mínima se rasgan las vestiduras , "por Dios, qué estáis diciendo, es intolerable, blablabla". Muchos dedican su vida, o más bien medran para ganársela, alzando las manos indignados cada vez que pueden, autonombrándose defensores de lo que nadie ataca, caballeros de causas inexistentes, supuestos rebeldes contra el sistema establecido, que no son más que hijos y esclavos del propio sistema, tan cegados e imbuidos en él, que no son capaces de ver su propio ridículo.

Y todo por haber inventado el papel de fumar, y hacer posible que esta gente se la coja con el mismo.



Saludos.

08 May 2009

Frío

Tengo frío.
Alargo el brazo. Vacío.
Paseo los dedos por la sombra de tu silueta.
Aspiro el aire que cubre tu ausencia.

Y persiste el frío.
Mi pecho se hunde. Hastío.
La noche alargada, la continua espera.
El día siempre parece que nunca llega.

Tengo frío.
Deseo implacable. Baldío.
Recuerdo entre sueños tu rumor acompasado
de noches sin dormir en campos estrellados.

Sólo siento frío.
Lacerante. Cruel. Sombrío.
Sin tus calles estrechas, empapadas en risas.
Sin pisar los charcos, retando al eco de tus caricias.

Tengo frío.
Paseando entre mis huesos. Rocío,
que en las mañanas sin tí se vuelve escarcha.
Y resbalo, y caigo. Extraviado en mi cama.

Y de nuevo frío.
Un beso en mis labios. Sonrío.
Tu cuerpo se amolda poco a poco a mis brazos.
Tus piernas me buscan pidiendo resguardo.

Tienes frío.
Tiritas y ríes. Escalofrío.
Jugamos a anudar tu cuerpo en el mío.
Por fin te acurrucas. Bostezas. Suspiro.

Se va el frío.
Regresa tu calor. Estío.
Y todos los ríos vuelven a su cauce.
El silencio y sus gritos acaban de ahogarse.

¿Qué fue del frío?
Se fue con tu ausencia. Desvalido.
"He ido a por agua, ¿sigues dormido?"
"No me dejes solo. Me despertó el frío."







Saludos.

04 May 2009

Generosidad A

Dejémoslo en "Generosidad A", o como mucho: "Nueva Generosidad". Evitemos escribir "Generosidad Porcina" o "Generosidad del cerdo", que lo mismo el sector del jamón se me mosquea, o los exportadores de serranitos, o "grinpis", o el "Defensor del Político" (que lo habrá, seguro).

Es curioso, se cabrea todo quisqui menos los de McDonald's, a esos les da igual que todos los cerdos mueran mañana, o que las vacas se vuelvan majaretas... A ellos les preocupan otras especies animales, supongo.

El caso es que hoy me he levantado generoso, así que... aquí tenéis:






¡¡¡GRIPE PARA TODOS!!!







Para los que se toman la vida con una sonrisa:






Para los que se preocupan por la crisis económica:






Para los escépticos:






Para los políticamente correctos:






En fin...

24 April 2009

Carta de San Cristóbal a los chiclaneros

Queridos hermanos,

en verdad os digo que de nada sirve dar rodeos sin sentido hasta llegar a vuestro destino final. De nada sirven las excusas, las falsas salidas, las desavenencias de trayectorias errantes en un universo en constante movimiento giratorio. En verdad yo os digo que de nada sirve llenar el camino del vecino de obstáculos. Ya que tras cada nueva traba, habrá otra, y otra más, hasta que por fin nuestra fe en el camino recorrido se desvanezca por sí sola.

Hermanos, mirad al cielo esperanzados. Mirad al cielo confiados de que la señal divina os guiará. No importa lo intrincado de la senda, ni los recodos en cuyo abrigo acechan los guardianes de la noche, esperando que la falta de rectitud en vuestros corazones, en vuestras intenciones, en vuestra fe, os conduzcan a ellos irremisiblemente.

Yo os digo, hermanos chiclaneros, que nada podrá impedir que los elegidos lleguen a las puertas del reino prometido. Bienaventurados ellos, que se verán recompensados con la eternidad, gozando de la presencia divina, de ángeles alados rebosantes de júbilo, y danzando al son de las más celestiales melodías.

Queridos hermanos chiclaneros, es por todo esto por lo que me dirijo a vosotros. Para solicitar vuestra atención, vuestra preocupación. Para pediros que abráis los corazones y abriguéis este mensaje:





















"No pongáis más rotondas, joder!!!"




Un saludo.

21 April 2009

Éxodo (II)

(Continuación del Éxodo)

Dejamos al pueblo "JOdío" buscando la tierra prometida, en el tren hacia el paraíso, huyendo de las 7 plagas divinas. Retomemos el relato...


En su exilio, Yahvé proveía a los "JOdíos" de víveres para subsistir en la dura travesía, mediante el envío de lo que se conoce como "El Maná". "El Maná" era un señor mayor, de larga melena cana, y andares indecisos, con un parecido más que razonable con el batería del grupo de rock mejicano. "El Maná" empujaba un carrito metálico mientras, con voz monótona, monocroma, incolora, inodora e insípida, repetía sin cesar una letanía a su Dios: "Er fanta, la serveeeesa, la... co... ca... colaaaaaaaa.... El agua, las patatas, la... co... ca... colaaaaaaaa... bocaííííllos!". De vez en cuando alguno se contagiaba de su espiritualidad, y exclamaba: "¡Aquí estoy, señor! ¡Un agua y dos paquetes de papas!".

Cierto día, estando los "JOdíos" degustando los víveres de "el Maná", se oyó un grito espeluznante. Era el tonto del pueblo, alias "el Moi". Se le había acabado el tetrabrick de batido puleva de chocolate, y lloraba desconsolado su pérdida. Súbitamente, sintió una llamada, y en pocos segundos había atravesado un vagón de pasajeros, el vagón-restaurante, otro vagón de pasajeros, regresó al vagón restaurante a robar servilletas, de nuevo cruzó el vagón de pasajeros, y por fin llegó al servicio de caballeros. Estaba claro: el batido estaba caducado. Se oyeron truenos, rugidos animales, la tierra tembló... Y a los pocos minutos salía "el Moi", con cara de satisfacción, y sosteniendo en sus manos el cartón de tetrabrick abierto en canal, y unos garabatos pintados dentro. Ponía lo siguiente:


(Para los puristas: en aquella época los tetrabricks eran de pergamino. Y me gusta el número 7. Más cosas raras tiene la Biblia, y un montón de gente se la cree.)


Ante esta revelación, todos quedaron perplejos. Sobre todo la madre de "El Moi", que juraba y perjuraba que su niño no sabía leer, y mucho menos escribir (lo de que no sabía contar era algo obvio, a tenor de la numeración de los mandamientos). Que a lo más que podía aspirar era a político o, a lo sumo, heredar el trabajo de su padre, un artesano de gran habilidad manual: era mamporrero de camellos.

En fin, que en esas disquisiciones estaban, cuando de repente una gran cortina de humo les cegó. Cuando cesó el estruendo, todo quedó en calma. Unos pensaron que era una señal divina, y empezaron a rezar al tetrabrick de "el Moi". Otros se despertaron de la siesta, contraviniendo el tercer mandamiento. Y el resto simplemente se levantó, cogió sus cosas, y se fue a la puerta del vagón del tren, sorteando peligrosos obstáculos divinos, que ponían a prueba su fe: viejas hipermaquilladas, niños pequeños con mocos cuales cataratas del Niágara despeñándose de sus orificios nasales, más bicis que en el día de la misma apiladas en uno de los zaguanes del vagón, "el Maná" y su carrito metálico... Era la Divina Comedia, versión Supersol.

Y el mar rojo se abrió. Es decir, las viejas maquilladas como prostitutas se apartaron de la puerta, "el Maná" hizo desaparecer su carrito como por arte de magia, y las bicis... las bicis siguieron allí, porque no había dios que las quitara. Y el pueblo corrió en tropel, para alcanzar la tierra prometida... y soltar la maleta, y darle dos besos a mamá, y decirle al oído cuánto se le ha echado de menos en ese destierro en el desierto.


FIN DEL ÉXODO



(Fragmento de la Javiblia)

20 April 2009

Let the right one in (Déjame entrar)

El miedo no es sólo del que espera dentro, sino también del que viene de fuera.

¿Quién es el monstruo? ¿El que mata por necesidad? ¿El que lo hace por venganza? ¿El que tortura día tras día, por un sentimiento de inferioridad? ¿El que desea matar? ¿El que lo hace sin desearlo?

Dos soledades unidas son una compañía. Dos fríos juntos, son calor. Dos lamentos en la noche, son felicidad si resuenan bajo las sábanas.



Todo lo peor de uno mismo se queda eclipsado ante unos ojos. Una mirada hace que te de igual quién o qué seas. Ante su luz, todo lo malo se convierte en bueno.

¿Qué no arriesgarías por quien quieres? ¿Qué no serías capaz de dar a cambio de su felicidad, su seguridad, su confianza?

Que venga lo que tenga que venir, que por muy terrible que sea, si estamos juntos lo afrontaremos.





Me da igual el mundo. Me da igual lo que ocurra. Me da igual el después, el antes... Ahora sólo quiero besarte.


Tremenda historia de amor.


Estas son algunas de las cosas en las que me hizo pensar esta película.



Un saludo.