25 April 2010

Potajada Glasgüence

Bueno, pues como no todo iban a ser anécdotas raras sobre el apartamento, he aquí un comunicado de la concejalía de "fiestas, ágapes, y cachondeos varios" del ayuntamiento de Glasgow por el que se convoca la "Primera Potajada Popular de Glasgow", y éste es su cartel anunciador:



Quien quiera, está invitado:P

En cuanto a novedades turísticas, este sábado visité Edimburgo. Bonita ciudad, y muy antigua. Como Glasgow, Edimburgo fue edificada años antes de la invención del nivel. Por eso las calles son todas en cuesta. Edimburgo, como todos sabéis, es famosa por ser la cuna de las tiendas de souvenirs de cosas a cuadros. Decenas de miles de tiendas jalonan la ciudad, ofreciendo desde el típico imán de nevera a cuadros, hasta gorros de tela a cuadros, pasando por calcetines a cuadros, pantalones a cuadros, guantes a cuadros... incluso he visto cuadros a cuadros.



La ciudad en sí es preciosa, los edificios, jardines, puentes y monumentos. Y te sientes como en casa. De hecho la densidad de españoles por metro cuadrado es mayor que en España, casi seguro. Al menos fuera donde fuera sólo se oía hablar español. Y no lo digo porque escuchase a alguien llamando a su amigo de acera a acera a grito pelao: "Oye, que comemos mejor aquí, que es más barato!!", "Vale!! Yo voy a comprar algo a cuadros en esta tiendecita, pídeme una cerveza mientras." O esos grupitos que se paran en la taquilla del palacio de Holyrood y empiezan a hablar en ese dialecto del inglés consistente en hablar español más despacio y chillando.


Pero ateniéndome sólo a la ciudad, es digna de ser visitada. Unas vistas preciosas desde el castillo, desde Princess Street, desde Calton Hill... La abadía de Holyrood me impresionó. Da para pensar, ciertamente. Y no es más que una iglesia en ruinas, sin techo, con los estragos de la intemperie en todas y cada una de sus piedras. Con columnas que no sostienen nada, cristaleras sin cristales, y paredes que han perdido su razón de ser, pero que siguen ahí. Pero bueno, ya escribiré algo decente un día que me de el punto.



Aparte de la ciudad, a la ida en tren durante un rato ves algunos paisajes escoceses con ovejas y otras reses con largas greñas, que parece que están en su época jipi, muros de piedras oscuras y cubiertas de musgo, todo absolutamente cubierto de verde... A la vuelta en el tren me acompañó en el trayecto una simpática escocesa disfr... digooo, "vintageada" perdida. Vamos, iban tan vintageada, que si llega a llevar un poco de más colorete, le compro el libreto (chiste gaditano). Pero no abundaré más en este tema, que ya lo he tratado otras veces, y no quiero resultar cansino.

En la ciudad almorcé lejos de la Royal Mile y sus bares para turistas de "bocadillos de plástico por sólo 3 pounds", o "auténtica comida escocesa (sí, Paco) por 10 pounds el plato". Yo anduve un calles más allá, y me encontré con un bar muy apañao, con dos camareras muy simpáticas, y que tienen un detalle muy curioso que me gustó bastante. Éste:




En fin, eso es todo sobre mi visita a Edimburgo. Seguiremos informando.


Saludos glasgüences!

2 comments:

Anonymous said...

Escocia ha de ser preciosa.

¿Para cuándo la visita a Nessie?

Slds Mani

Javi said...

Pues uno de estos findes... Creo que voy a montármelo de turista total, y me pillaré un tour de dos días por las Highlands, lago Ness incluído :)

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