16 September 2010

El remordimiento

He cometido el peor de los pecados 
que un hombre puede cometer. No he sido 
feliz. Que los glaciares del olvido 
me arrastren y me pierdan, despiadados. 

Mis padres me engendraron para el juego 
arriesgado y hermoso de la vida, 
para la tierra, el agua, el aire, el fuego. 
Los defraudé. No fui feliz. Cumplida 

no fue su joven voluntad. Mi mente 
se aplicó a las simétricas porfías 
del arte, que entreteje naderías. 

Me legaron valor. No fui valiente. 
No me abandona. Siempre está a mi lado 
La sombra de haber sido un desdichado.





Jorge Luis Borges




Nos ponemos tantas metas ambiciosas, objetivos, deseos inalcanzables o no, deberes, compromisos ineludibles, obligaciones inaplazables... que es difícil acordarse de lo esencial. Atreverse a ser feliz. Menuda chorrada, ¿no? 


Sé que lo he puesto otras veces, pero es una frase genial de una película que me encanta, "Cosas que nunca te dije":


Cuando somos felices  no nos damos cuenta, eso también es injusto. Deberíamos vivir la felicidad intensamente y tendríamos que poderla guardar para que en los momentos en que nos haga falta pudieramos coger un poco, del mismo modo que guardamos cereales en la despensa [...]

Alguien me dijo hace tiempo que lo peor del hombre es el miedo. Este post va para los valientes que se atreven a ser felices, o a intentar serlo.




Saludos.




PD: sí, es un post con recortes de otros... llamémosle pereza ^_^!

1 comment:

Pequeña said...

Guardar o "congelar", no?
Según se mire...

Besos!!

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