Siempre se dice que las primeras veces no se olvidan, que son importantísimas. Que en cierta forma marcan tu vida, o la adornan con ternura.
¿Quién no se acuerda de su primer colegio? Y en él, de su primer profesor, ese que te enseñó a colorear un payaso sin salirte del dibujo. O la primera profesora de la que te enamoraste en tu primer trimestre de instituto, y a la cual odiaste cuando te puso el primer suspenso de tu vida.
Seguro que todos recordáis vuestro primer juguete, con el que compartísteis mil experiencias, siempre nuevas porque eran las primeras. Y también las primeras navidades, esperando ansioso la noche de Reyes, incapaz de dormirte por más que supieras que si Baltasar te pillaba despierto no te dejaría ningún regalo bajo el árbol. O el primer libro, ese en el que balbuceábais las primeras palabras leídas. ¿Y qué me decís de vuestra primera papilla? Sí, esa que estuvísteis a punto de echar, cuando vivísteis vuestro primer viaje en avión. O vuestro primer reloj, ese Casio negro ¡que incluso tenía cronómetro de cuenta atrás!
Y qué decir del primer episodio de Barrio Sésamo que entendísteis entero, tras semanas de estar viendo a un bicho azul acercándose y alejándose de la pantalla sin aparente lógica. O vuestro primer coche, ese que, como el bicho azul, había veces que iba hacia atrás sin motivo aparente, hasta que caíais en la cuenta de poner el freno de mano.
Eso sin hablar de tu primer "te quiero", tu primera caricia, la primera vez que te miraron a los ojos y te desarmaron. El primer enfado, los primeros celos, la primera reconciliación, la primera vez que tus dedos se enredaron en sus cabellos...
Pero hablando de estos temas, todos coinciden en acordarse de su primer beso. Puede que fuera espectacular, o quizá un chasco... pero casi siempre resulta inolvidable.
Yo también recuerdo el mío, aunque ya ha llovido desde aquel entonces. Era joven, inexperto, casi no había abierto los ojos a la vida. Ella era la mujer más hermosa que jamás había visto. Con una mirada cálida y una sonrisa muy dulce. Yo acababa de recibir mi primer gran golpe. Aún me escocía el recuerdo de todo el dolor que había sufrido. Era una época en la que lo veía todo borroso, quizá por las lágrimas que derramé. Y de pronto el azar, el destino, o la propia vida, me pusieron frente a aquella mujer. Y sin saber muy bien por qué, unas manos acariciaban mi cuello, subiendo nerviosas hasta mis mejillas. Y sus labios se acercaron. Y mis ojos se cerraron, incapaces de sostener más aquella mirada. Y me besó.
Aún conservo la marca de aquel beso. Aún sigue caliente la huella de esos labios en mi frente. Y ahora, años después, soy yo quien besa a esa mujer en la frente intentando devolverle parte de lo que aquel beso me regaló. Recordando siempre cómo después de unos minutos de vida ella me declaró su amor incondicional, para siempre. Y renovando esa promesa que nos hicimos ambos la primera vez que nos vimos: ella tan joven y asustada, y yo tan recién nacido.
Saludos.
PD: Porque eso de ceñirme a ciertas fechas fijas para celebrar cosas, me suele dar coraje. Es simplemente un recuerdo a un par de madres que tengo muy cerca :)
03 March 2010
24 February 2010
Sobre ligar y esas cosas...
Pues nada, que estaba una tarde (quien dice una tarde, dice 10 minutos) charlando con cierta dama, cuando me comentó sin rubor alguno que a las mujeres les gusta que les miren a los ojos.
Sí, queridos niños, según la susodicha señorita, a las mujeres les pirra que los tíos las miren a los ojos. Para mi ha sido una gran revelación. Claro, por eso ninguna fémina se me ha acercado tras varios minutos de ardua observación de sus generosos pectorales, o sus curvilíenas cachas...
"Manos a la obra", me dije lleno de ilusión ante tan magnífica revelación.

Así pues, ayer me llevé toda la jornada mirando fijamente cuantos ojos femeninos se cruzaban a mi paso, con los siguientes resultados:
- Unas 14 mujeres me devolvieron la mirada. Si bien la mía estaba llena de lujuria y pasión (o eso creía yo), ellas me miraban de soslayo con todo el desprecio con que unos ojos pueden mirar a otros ojos... O directamente seguían a lo suyo sin mostrar el más mínimo interés en mi lujuria y pasión.
- Una profesora con quien me cruzo todas las mañanas por los pasillos de mi facultad, creo que ahora piensa que soy un psicópata que planea asesinarla para quedarme con su plaza de docente.
- Una mujer, tras cruzar nuestras miradas, bajó la vista hacia justo debajo de mi cintura, cosa que en un principio me descolocó... aunque luego llegué a la conclusión de que mi táctica había dado resultado. Finalmente me di cuenta de que llevaba la bragueta del pantalón abierta.
- Elsa Pataky y Natalia Verbeke siguen sin caer rendidas a mis pies, aun pasándome parte de la tarde contemplando fijamente varias fotos suyas... y eso que esta vez juro que miraba a los ojos.
- Y como todos no podían ser fracasos, he aquí mi éxito del día: una fémina preciosa, ojos claros, sonrisa angelical, cabello rubio ensortijado, algo bajita (cosa que me agrada, pues yo tampoco soy muy alto), mirada muy viva... Una belleza, en fin. Sostuvo mi mirada con ojos muy atentos y una sonrisa en los labios...
En éste último caso tengo una duda: si una mujer te sostiene la mirada durante varios minutos, sonriéndote sin parar... ¿Cómo interpreto que, de buenas a primeras, me saque la lengua y rompa a llorar, haciendo sonar ruidosamente su sonajero? ¿Es buena señal que, tras colocarle debidamente el chupete, se calle y te vuelva a sonreír?
En fin... estoy en un mar de dudas...
Sí, queridos niños, según la susodicha señorita, a las mujeres les pirra que los tíos las miren a los ojos. Para mi ha sido una gran revelación. Claro, por eso ninguna fémina se me ha acercado tras varios minutos de ardua observación de sus generosos pectorales, o sus curvilíenas cachas...
"Manos a la obra", me dije lleno de ilusión ante tan magnífica revelación.

Así pues, ayer me llevé toda la jornada mirando fijamente cuantos ojos femeninos se cruzaban a mi paso, con los siguientes resultados:
- Unas 14 mujeres me devolvieron la mirada. Si bien la mía estaba llena de lujuria y pasión (o eso creía yo), ellas me miraban de soslayo con todo el desprecio con que unos ojos pueden mirar a otros ojos... O directamente seguían a lo suyo sin mostrar el más mínimo interés en mi lujuria y pasión.
- Una profesora con quien me cruzo todas las mañanas por los pasillos de mi facultad, creo que ahora piensa que soy un psicópata que planea asesinarla para quedarme con su plaza de docente.
- Una mujer, tras cruzar nuestras miradas, bajó la vista hacia justo debajo de mi cintura, cosa que en un principio me descolocó... aunque luego llegué a la conclusión de que mi táctica había dado resultado. Finalmente me di cuenta de que llevaba la bragueta del pantalón abierta.
- Elsa Pataky y Natalia Verbeke siguen sin caer rendidas a mis pies, aun pasándome parte de la tarde contemplando fijamente varias fotos suyas... y eso que esta vez juro que miraba a los ojos.
- Y como todos no podían ser fracasos, he aquí mi éxito del día: una fémina preciosa, ojos claros, sonrisa angelical, cabello rubio ensortijado, algo bajita (cosa que me agrada, pues yo tampoco soy muy alto), mirada muy viva... Una belleza, en fin. Sostuvo mi mirada con ojos muy atentos y una sonrisa en los labios...
En éste último caso tengo una duda: si una mujer te sostiene la mirada durante varios minutos, sonriéndote sin parar... ¿Cómo interpreto que, de buenas a primeras, me saque la lengua y rompa a llorar, haciendo sonar ruidosamente su sonajero? ¿Es buena señal que, tras colocarle debidamente el chupete, se calle y te vuelva a sonreír?
En fin... estoy en un mar de dudas...
14 February 2010
Final del Falla 2010
¡¡Llegó el carnaval!!
Y para empezar, algunas de las mejores agrupaciones del concurso:
Primer Premio en Comparsas: Los Santos, de Jesús Bienvenido.
Ya se merecían un primer premio este grupo y su autor. Una comparsa con unas voces muy buenas, y unas letras y músicas aún mejores. Dos pasodobles tremendos, a cuál mejor... Y la guinda con un cuplé hecho en poco menos de una hora, un bastinazo.
Primer premio de chirigotas: Los que van por derecho, de José Antonio Vera Luque.
Otro que ya se lo merecía. Después de muchos años quedándose fuera de la final de forma injusta. El tipo es genial (en mi opinión el mejor de este año, junto con el de la comparsa "El G-15"). Y las letras como siempre en Vera Luque, pasodobles tremendos, cuplés simples pero muy buenos, y un popurrí buenísimo, sobre todo ese juicio rápido, impresionante.
Tercer premio de chirigotas: Los que no se enteran, de José Luis García Cossío, "El Selu".
Esta gente son mis preferidos de siempre. Un grupo que se mete en el personaje que interpretan, y un autor que entiende la chirigota a su manera, con unos pasodobles aún más graciosos que los cuplés, con letras muy críticas, sí, pero siempre de forma irónica. Son las típicas letras que te sacan una carcajada al oírlas, a la vez que te dejan pensando. De los últimos años, esta gente me parecen la mejor agrupación con diferencia. El mismo grupo sin apenas cambios, con el mismo autor, en la línea de siempre, sin meterse con nadie... Todas características raras en los últimos años.
Tercer premio en coros: Las Reinas del Pópulo, de Fernando Migueles.
Me han encantado este año. Siempre suele sorprender el coro de los niños, y este año me han gustado muchísimo. Un homenaje a las chirigotas callejeras, o ilegales. Una presentación y un popurrí con muchísimas músicas de chirigotas ilegales de estos últimos años, un repertorio muy simpático, unos tanguillos muy bonitos... Una lástima que en coros haya dos "vacas sagradas", que aunque no estén todos los años igual, siempre consiguen los primeros premios.
En fin, espero que las disfrutéis.
Saludos
Y para empezar, algunas de las mejores agrupaciones del concurso:
Primer Premio en Comparsas: Los Santos, de Jesús Bienvenido.
Ya se merecían un primer premio este grupo y su autor. Una comparsa con unas voces muy buenas, y unas letras y músicas aún mejores. Dos pasodobles tremendos, a cuál mejor... Y la guinda con un cuplé hecho en poco menos de una hora, un bastinazo.
Primer premio de chirigotas: Los que van por derecho, de José Antonio Vera Luque.
Otro que ya se lo merecía. Después de muchos años quedándose fuera de la final de forma injusta. El tipo es genial (en mi opinión el mejor de este año, junto con el de la comparsa "El G-15"). Y las letras como siempre en Vera Luque, pasodobles tremendos, cuplés simples pero muy buenos, y un popurrí buenísimo, sobre todo ese juicio rápido, impresionante.
Tercer premio de chirigotas: Los que no se enteran, de José Luis García Cossío, "El Selu".
Esta gente son mis preferidos de siempre. Un grupo que se mete en el personaje que interpretan, y un autor que entiende la chirigota a su manera, con unos pasodobles aún más graciosos que los cuplés, con letras muy críticas, sí, pero siempre de forma irónica. Son las típicas letras que te sacan una carcajada al oírlas, a la vez que te dejan pensando. De los últimos años, esta gente me parecen la mejor agrupación con diferencia. El mismo grupo sin apenas cambios, con el mismo autor, en la línea de siempre, sin meterse con nadie... Todas características raras en los últimos años.
Tercer premio en coros: Las Reinas del Pópulo, de Fernando Migueles.
Me han encantado este año. Siempre suele sorprender el coro de los niños, y este año me han gustado muchísimo. Un homenaje a las chirigotas callejeras, o ilegales. Una presentación y un popurrí con muchísimas músicas de chirigotas ilegales de estos últimos años, un repertorio muy simpático, unos tanguillos muy bonitos... Una lástima que en coros haya dos "vacas sagradas", que aunque no estén todos los años igual, siempre consiguen los primeros premios.
En fin, espero que las disfrutéis.
Saludos
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